La petanca echa raíces en A Rúa: «Empezamos jugando en O Barco y hoy tenemos un club con 58 socios»
Lo que hace apenas unos años era una afición compartida por un pequeño grupo de jugadores se ha convertido en una de las disciplinas que cada año incrementa su implantación social en Valdeorras. La petanca continúa creciendo en la comarca y A Rúa es uno de los mejores ejemplos. Su club suma actualmente 58 socios y organiza por tercer año consecutivo el torneo de las Festas de Verán, que reunirá el próximo 1 de agosto a 48 jugadores repartidos en 16 tripletas.
Luis Rodríguez, integrante del Club de Petanca A Rúa, recuerda que los inicios fueron lejos de su municipio. «Los de A Rúa jugábamos en O Barco porque era el único club que había. Después conseguí que el Concello se implicara y se hicieran las pistas aquí y, a partir de ahí, la gente empezó a hacerse socia», explica.
Aquella iniciativa terminó extendiéndose por la comarca. Petín también jugaba con ellos y después creó su propio club se pone así de manifiesto el crecimiento que ha experimentado este deporte en los últimos años.
Aunque en un principio llegaron a contar con 75 socios, el club mantiene hoy un núcleo estable de jugadores. «Ahora somos 58, pero los que están vienen prácticamente todos los días. Al principio mucha gente se apuntó por la novedad, pero los que quedaron son los que realmente disfrutan jugando», comenta.
El torneo de las fiestas volverá a reunir a equipos de A Rúa, O Barco y Petín. «Participarán siete tripletas de A Rúa, cinco de O Barco y otras cinco de Petín. Tuvimos que cerrar las inscripciones porque no había pistas suficientes ni el día daba para más», explica Rodríguez.
La competición comenzará a las 9.00 horas del sábado 1 de agosto y se desarrollará mediante eliminatorias hasta la entrega de premios, prevista para última hora de la tarde. Entre medias habrá una comida de convivencia en el pabellón, uno de los momentos más esperados por los participantes. «Hay quien viene con la mujer, con los hijos... Al final somos entre 70 y 80 personas comiendo. Esa convivencia también forma parte del torneo», destaca.
Porque si algo caracteriza a la petanca en Valdeorras es precisamente eso: la competición importa, pero el ambiente pesa tanto como el resultado. Una combinación que explica que, cada tarde, las pistas sigan llenándose de jugadores dispuestos a lanzar una bola más.