María González Albert: «Seguimos traballando, pero vai ser unha carreira lenta»
La tormenta ya pasó, pero sus efectos siguen muy presentes en A Rúa. Y no solo en algunas calles que siguen cubiertas de lodo, sino en el tono de una alcaldesa que habla de «frustración» y de una recuperación que será larga.
María González Albert, ha vuelto a hacer balance de la situación tras el episodio de lluvias torrenciales del domingo que dejó buena parte del municipio afectado. Según explica, los trabajos continúan, aunque condicionados por la meteorología: «Seguimos traballando. Tivemos que parar porque está a chover», señala, describiendo una limpieza que avanza a contrarreloj y con dificultades añadidas por el propio barro, «moi compacto» y difícil de retirar.
El impacto ha sido amplio. La alcaldesa calcula que cerca del 80% de la villa se vio afectada por los arrastres, con especial incidencia desde Roblido hasta Vilela. Algunas zonas, como Santo Estevo o A Rúa Vella, resistieron mejor, y también se salvaron las captaciones de agua, un punto clave en una situación de este tipo. Pero en otras áreas, como la del entorno del colegio o Fontei —considerada «zona cero» por el desbordamiento del regato—, los daños han sido importantes.
A pesar de los avances realizados en los últimos días, queda mucho por hacer. «A zona do Aguillón está practicamente sen tocar aínda», reconoce, apuntando también a la necesidad de intervenir en propiedades particulares donde los daños han sido severos. La alcaldesa no oculta que el proceso será lento: «Vai ser unha carreira lenta», advierte, confiando en que el tiempo dé una tregua para poder trabajar sin nuevos sobresaltos.
Pero en este escenario de catástrofe, González Albert destaca la implicación de otros municipios desde el primer momento. Concellos como Vilamartín, Petín u O Barco, enviaron personal y maquinaria desde el primer momento. Menciona también el apoyo del distrito forestal y de las brigadas que trabajan en la restauración del monte. Una ayuda que considera fundamental para evitar que la situación fuese aún más grave.
Pero al margen de la solidaridad, la alcaldesa insiste en que lo ocurrido no es una sorpresa. Habla de «desastre anunciado» y de una «absoluta frustración» por no haber actuado antes sobre los riesgos derivados de los incendios forestales: «É un desastre anunciado, todo o mundo levaba alertando das problemáticas que podían vir derivadas dos arrastres», recuerda, subrayando que el problema no se produjo en invierno, pero sí ha acabado llegando con fuerza en primavera.
Han pasado 8 meses desde los incendios y la situación no mejora. No lo hace sobre el terreno, pero tampoco en el sector económico. Este miércoles la alcaldesa, junto con la portavoz nacional Ana Pontón y el diputado Secundino Fernández, se reunía con representantes de algunos de los sectores económicos más afectados por los incendios.
Allí pudieron constatar que en el ámbito vitivinícola, está habiendo retrasos en la resolución de ayudas que deberían haberse tramitado en diciembre y que, a finales de abril, siguen pendientes. Ante esta situación, el Concello tratará de centralizar las reclamaciones del sector para canalizarlas de forma conjunta.
También alerta de las consecuencias en la apicultura. Con gran parte del monte afectado, muchos apicultores han tenido que trasladar sus colmenas a otras zonas como Trives o Viana, algo que no todos pueden permitirse. La alcaldesa advierte de un efecto en cadena: la pérdida de colmenas implica menos polinizadores y, por tanto, mayores dificultades para la regeneración del terreno: «Se non temos polinizadores na zona, o proceso de restauración do terreo vai ser moito máis complicado», explica.
En paralelo, el Concello mantiene su actividad cultural y deportiva, con eventos programados durante el fin de semana, como el campeonato de tiro con arco el sábado, y cine el fin de semana, en un intento de recuperar cierta normalidad. Sin embargo, el foco sigue puesto en la recuperación y en lo que está por venir.
Porque, como resume la propia alcaldesa, el incendio fue solo el principio: «O lume é moi grave no momento en que se produce, pero a problemática derivada vai alongarse durante anos». Una advertencia que va más allá de lo inmediato y que apunta directamente a la necesidad de planificación y respuesta a medio y largo plazo.
Puedes escuchar la entrevista completa aquí: