Cerca de 40.000 metros cuadrados de malla para frenar los desprendimientos en la N-120 a su paso por A Rúa
Las laderas que bordean la N-120 a su paso por A Rúa se han convertido estos meses en un auténtico entramado de mallas, cables de acero, perforaciones y maquinaria pesada. El objetivo: evitar que la montaña termine sobre la carretera.
El subdelegado del Gobierno en Ourense, Eladio Santos, supervisó esteviernes las obras de estabilización de taludes que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ejecuta en varios puntos de esta vía estatal tras los daños provocados por los incendios forestales del pasado verano. En la visita también estuvo presente Marcos Sánchez, técnico de la Unidad de Carreteras de Ourense.
La actuación se desarrolla entre los puntos kilométricos 468+900 y 472+800 de la N-120 y forma parte del paquete de obras de emergencia impulsado por el Gobierno para reparar daños ocasionados por el fuego en carreteras estatales de la provincia.
Durante la visita, Eladio Santos defendió el «férreo compromiso do Goberno coa seguridade» y recordó que el Ejecutivo está destinando cerca de cuatro millones de euros para reparar daños causados por los incendios forestales en las carreteras estatales ourensanas.
Taludes calcinados y riesgo de desprendimientos
Los incendios arrasaron gran parte de la vegetación que ayudaba a fijar el terreno en estas laderas graníticas situadas junto a la carretera. Esa pérdida de cobertura vegetal incrementó la erosión y el riesgo de caída de piedras y materiales sobre la calzada, especialmente en episodios de lluvia.
«Son zonas afectadas polos lumes, no monte, no que se aumentou a velocidade da capacidade erosiva e había risco de seguridade por desprendementos desta rocha granítica», explicó el subdelegado.
Para reducir ese riesgo, el Ministerio adjudicó a la empresa Xermolo una actuación valorada en 1,5 millones de euros. Las obras comenzaron en enero y actualmente trabajan en ellas doce personas utilizando maquinaria especializada, entre ella una grúa y una perforadora. La intervención combina diferentes sistemas de protección según la complejidad de cada tramo del talud.
En las zonas menos comprometidas se está colocando malla de triple torsión, mientras que en los puntos más verticales y con mayor presencia de roca se utiliza red de cable reforzada mediante bulones: anclajes metálicos perforados e inyectados directamente sobre la roca sana para sujetar toda la estructura.
En total, la actuación contempla la instalación de unos 30.000 metros cuadrados de malla de triple torsión y otros 7.000 metros cuadrados de malla de cable reforzada con alrededor de 700 bulones.
«Están instalando mallas de triple torsión e tamén mallas con bulóns que se inxectan na propia rocha granítica sana para conter as posibles escorrentías que veñan dos montes arriba», detalló Santos durante la visita.
Además, muchos de los trabajos se están realizando en altura mediante sistemas de seguridad y arneses debido a la dificultad del terreno. Según explicó el subdelegado, la obra entra ya en su fase final. Gran parte de la malla ya está colocada y pendiente de fijación definitiva. «Está practicamente toda a malla, que son uns cerca de 40.000 metros cadrados, presentada, a punto de fixarse», señaló.
La actuación todavía incluirá nuevas fases, entre ellas la instalación de pantallas dinámicas en las zonas más complejas y trabajos de limpieza y mejora de cunetas para evitar acumulaciones y arrastres de material.
Más inversiones en la N-120
La actuación en A Rúa se enmarca en un contexto más amplio de intervenciones en la N-120, una carretera que en los últimos meses ha protagonizado numerosas críticas políticas y quejas de conductores por el deterioro del firme y los problemas de seguridad.
El Gobierno central anunció recientemente más de 6,5 millones de euros para reparar daños y rehabilitar carreteras estatales en la provincia de Ourense, incluyendo actuaciones en la N-120, la N-525 y la A-52. A ello se suman otros nueve millones destinados a reparar daños causados por los temporales y borrascas registrados a comienzos de año.
Además de estas obras de protección de taludes, el Ministerio también ejecuta mejoras del firme en otros puntos de la Nacional 120, como el tramo lucense de Quiroga, donde se desarrolla una actuación de más de 3,2 millones de euros para renovar el pavimento.
Mientras tanto, continúan también las obras de la circunvalación de O Barco, una infraestructura destinada a desviar tráfico pesado del casco urbano y conectar en el futuro con la A-76.
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