viernes 3/12/21

El municipio continúa potenciando el turismo pero también el asentamiento de población en sus parroquias

El concello de O Bolo finalizó el año 2019 con varios objetivos claros, como la necesidad de aumentar la población para que el colegio continúe con su función. Además, el alcalde, Manuel Corzo, consiguió poner en funcionamiento tres molinos que suponen otro atractivo turístico para la zona.



Y es que sin duda el turismo es una de las principales fuentes de riqueza de O Bolo. Su Santuario de As Ermitas recibe miles de visitas a lo largo de todo el año. Ahora, el objetivo pasa por conseguir otro guía también para el castillo.

Molinos

Era un deseo personal del alcalde, Manuel Corzo y en 2019 O Bolo consiguió tener sus tres molinos casi restaurados y en funcionamiento, lo que ha supuesto también una gran inversión. Una iniciativa cuyo principal objetivo era y es conseguir más turismo para este municipio.

El complejo está formado por tres molinos restaurados junto al Río Bibei y suma todavía más riqueza turística a este municipio. «Para mí, en Valdeorras, no tiene nadie lo que tiene el concello de O Bolo en cuanto a turismo», confesaba en su día el alcalde, Manuel Corzo.



Respecto a la inversión, el “fariñeiro” tuvo un coste de restauración de 48.000 euros, que han sido cofinanciados entre la Diputación de Ourense y el propio concello. Por otro lado, está el molino de aceite, con un montante de rehabilitación de 50.000 euros pagados por la Axencia Galega de Desenvolvimiento Rural —AGADER—.

El tercer molino es de electricidad, una “minicentral”, cuya rehabilitación supuso una inversión de 53.000 euros también cofinanciados entre las Consellerías de Cultura y Turismo de la Xunta. Este último es el que todavía no está en funcionamiento.

As Ermitas

El pasado diciembre saltaba la noticia de que se van a llevar a cabo las obras de arreglo del cabido situado en el atrio del santuario que permitirá abrir los siete huecos originales con los que contaba esta estructura. La apertura de los focos tapiados dejará pasar la luz y contemplar el impresionante paisaje en el entorno del Bibei.



Se recuperará por tanto la visión del entorno a través de un cerramiento de hierro al que se le pondrá un cristal para proteger el espacio del viento y lluvias y así poderlo usar en cualquier época del año. La actuación además permitirá sustituir la estructura de madera en el sistema de cubrición de la cubierta por hallarse en muy mal estado —motivo por lo que se cerró al público—.



También en el mes de abril de 2019 se incorporó un nuevo elemento que reavivaba la historia de este conjunto patrimonial. Se trata de un «cruceiro», esculpido en piedra, para referenciar el lugar en el que, supuestamente, en el siglo XIII se encontraba la cueva  donde apareció la talla con la imagen de la Virgen.

Esta pieza fue financiada por la Asociación de Cofrades de Nuestra Señora de las Ermitasque preside José Vega Martínez —también teniente de alcalde del municipio de O Bolo—.

Un guía para el castillo

Uno de los propósitos que se mantendrá en el concello de O Bolo de cara a este 2020 será conseguir un guía en el castillo.  Actualmente, esta figura la desarrolla un profesional que «tenemos compartida. Unos días está en As Ermitas y otro aquí. Es importante contabilizar las visitas para conseguir puntos, a ver si así lo conseguimos».



Unas visitas que siguen ascendiendo considerablemente. El ejemplo se encuentra en el 2 de noviembre de 2019. En solo esa jornada As Ermitas recibieron 300 visitas.

Conseguir más población

Impulsar la natalidad para que el Colegio continúe abierto es el principal objetivo de esta iniciativa que el alcalde de O Bolo, Manuel Corzo, quiso poner en marcha el pasado 2019. Para ello, se gratificará a las familias que decidan mudarse al municipio.

El concello estudia la posibilidad de entregar hasta 10.000 euros a quienes se censen en cualquiera de las 28 parroquias del municipio, con el único requisito de que tengan niños. Además, esta cantidad aumentará en mil euros por cada niño que se tenga, es decir, que en el caso de tener dos hijos, se entregarían 11.000 euros.



Pero esta no es la única subvención que recibirían, ya que el concello ya entrega los cheque bebé por cada nacimiento dentro del municipio. Por el primer hijo la familia recibe, 540 euros, por el segundo 720 y por el tercero 1200 euros. Además los núcleos familiares de más de tres niños perciben 100 euros al año por niño hasta su mayoría de edad.

Con esto se pretende que las familias con niños se trasladen a vivir a este concello y así seguir manteniendo el colegio en la capitalidad del municipio, que actualmente solo cuenta con 15 escolares y este año tuvo que decir adiós a su aula de infantil.

Un año, el 2019, en el que el concello no ha parado de trabajar, principalmente, en el turismo y el aumento de población.

O Bolo, un enclave turístico en Valdeorras