Manuel Girón volverá a casa 75 años después

Manuel Girón volverá a casa 75 años después
Ponferrada acogerá el 2 de mayo un homenaje y la reinhumación del guerrillero berciano, identificado recientemente tras un complejo proceso arqueológico y genético que pone fin a décadas de incertidumbre para su familia

Ponferrada se prepara para cerrar una herida abierta durante décadas. El próximo 2 de mayo, la ciudad acogerá un acto de homenaje y la reinhumación de los restos de Manuel Girón Bazán, uno de los guerrilleros más representativos de la resistencia antifranquista en el noroeste peninsular, cuyos restos han sido identificados recientemente tras un complejo proceso científico.

La jornada, organizada por la asociación Sputnik Labrego junto a numerosos colectivos del Bierzo, busca dar a Girón el entierro digno que nunca tuvo. «Fue asesinado y enterrado en la más absoluta clandestinidad», explica Alejandro Rodríguez, integrante del colectivo, quien destaca que el acto pretende ser «un momento de recuerdo y de reparación».

La identificación de los restos ha sido el resultado de varios años de trabajo. Todo comenzó en 2022, cuando el Ayuntamiento de Ponferrada impulsó un proyecto de memoria democrática centrado en el antiguo cementerio de la ciudad, clausurado en los años sesenta.

A partir de ahí, se desarrollaron varias campañas arqueológicas entre 2023 y 2024 que permitieron exhumar a catorce personas. Los restos fueron posteriormente analizados en un laboratorio genético, donde se contrastaron con muestras de ADN de familiares.

La sorpresa llegó cuando uno de los cuerpos, identificado inicialmente como «individuo número siete», coincidió con el perfil genético de Manuel Girón. «Hoy en día es muy difícil poner nombre a las víctimas, y en este caso además hablamos de una figura muy significativa», subraya Rodríguez.

Manuel Girón fue asesinado el 2 de mayo de 1951 en las inmediaciones de Molinaseca, en una zona conocida como las Puentes de Malpaso. Su cuerpo permaneció durante unos veinte días a la intemperie antes de ser trasladado a Ponferrada, donde fue enterrado en el cementerio civil.

Durante años, su figura ha estado rodeada de interpretaciones opuestas. Mientras el relato oficial de la dictadura lo presentaba como un bandolero, los estudios actuales lo sitúan como un resistente que, como muchos otros, se vio obligado a huir al monte para salvar la vida tras el estallido de la Guerra Civil.

Su actividad se extendió por amplias zonas del noroeste, incluyendo El Bierzo, Valdeorras, Sanabria e incluso el norte de Portugal, lo que lo convierte en un símbolo de la lucha antifascista en este territorio.

Un acto para la memoria y la reparación

El programa del 2 de mayo incluye un acto de homenaje en el Museo del Bierzo a las 12.00 horas y la reinhumación de los restos en el cementerio municipal a las 13.30 horas, tal y como recoge el cartel del evento.

Para la familia, este momento supone «un descanso y una respuesta definitiva», después de décadas de incertidumbre. «Por fin pueden saber dónde está y tener un lugar donde recordarlo», señalan desde la organización. Además, el acto tiene una dimensión colectiva. No solo busca reparar una injusticia individual, sino también reivindicar el trabajo en materia de memoria democrática y reconocer a todas las víctimas que aún permanecen sin identificar.

Aunque la identificación de Girón supone un hito, desde Sputnik Labrego advierten de que el camino no termina aquí. El colectivo mantiene abierto un banco de ADN y continúa buscando familiares de otras víctimas para avanzar en nuevas identificaciones, un proceso que reconocen «muy difícil» debido al paso del tiempo y la complejidad genética.

El 2 de mayo no será solo una fecha en el calendario. Será, para muchas personas, el cierre de una historia que llevaba casi tres cuartos de siglo esperando una respuesta.