lunes. 03.10.2022

La profesora del IES Lauro Olmo Ana Pérez Prieto, es la creadora de un perfil de Instagram destinado para sus alumnos

El sector educativo pasó al formato on-line durante el confinamiento debido a la pandemia provocada por el coronavirus. Además muchos alumnos tuvieron que descubrir múltiples plataformas informáticas para poder aprender las lecciones y resolver las tareas que les mandaban sus profesores.

Algunos como Ana Pérez, profesora desde hace 3 años en el IES Lauro Olmo, decidieron dar un paso más y acercar las lecciones a las redes sociales, plataformas en la que sus alumnos pasaron muchas horas durante la pandemia.

En este caso lo hizo a través del Instagram @InstamatesDX y el canal de Youtube Instamatesxdx, donde los alumnos de 2º de Bachillerato, que se encuentran en el curso más importante, podían ver los vídeos explicativos de la profesora.

Ahí sube ejercicios y posteriormente sus soluciones, también las soluciones de los exámenes una vez se han hecho, además resuelve dudas por la herramienta Direct -mensaje privado- del perfil de esta red social.

Según nos explicó Ana -que es su tutora en el último curso de Bachillerato- la idea del perfil en esta plataforma no nació durante el Estado de Alarma, ya que lleva 2 años con el y nació con la idea de tener una comunicación continuada con los alumnos para que pudiesen acudir a ella en cualquier momento, por ejemplo para resolver alguna duda durante el tiempo del estudio. Aunque a raíz del COVID-19 cogió protagonismo en el día a día de los estudiantes.

De hecho según nos comentó la profesora del Lauro Olmo, varias semanas antes los alumnos bromeaban con la posibilidad de tener que acudir a las clases on-line si se cerraban los institutos. «Me comentaban a modo de broma que si cancelaban las clases iba a tener que hacer vídeos. La mayoría los subo a Youtube, a Instagram subo unos pocos porque hay que hacer una edición especial, aunque todos se suben al aula virtual».

La utilización de @InstamatesDX también sirvió para que los alumnos no se vieran sobrepasados ante una selectividad que continuaba en marcha a pesar de la pandemia, y que ellos venían preparando con los profesores cuando de pronto se vieron en sus casas y con unas guías no muy claras.

Además tras comparar con otros cursos que utilizan el aula virtual donde básicamente intercambian correos con dudas y soluciones, comprobó como esta plataforma también sirvió para proporcionar apoyo emocional. «Ellos en el Instagram se sienten más cómodos para hablar contigo, al final haces algo de apoyo moral. Algo en lo que estábamos todos de acuerdo desde el principio es que ellos debían tener una estabilidad emocional para luego ponernos con el trabajo, porque tienen una ABAU y había que terminar la materia».

También la diferencia de horas de uso que tienen los alumnos benefició el uso de esta plataforma respecto a las aulas virtuales, ya que en Instagram están prácticamente todo el día. Una forma de que los estudiantes no se olviden del perfil es por ejemplo subiendo una "Storie" , que permite subir una foto por tiempo limitado, donde por ejemplo la profesora sube ejercicios ya resueltos. Además inserta las historias en el propio perfil para que ellos puedan acceder a ellas en cualquier momento.

Finalmente tras el confinamiento la valoración ha sido positiva, ya que en la asignatura de Matemáticas les quedaba un bloque entero por dar y al volver a las aulas se produjo la prueba de fuego para comprobar si lo habían entendido o no, con resultados positivos, aunque Ana Pérez resalta. «He tenido que invertir 4 o 5 veces más de tiempo para adaptar la explicación al formato online, los profesores hemos tenido una carga de trabajo de 4 o 5 veces superior para obtener los mismos resultados o menos. Aquí también es importante es que el alumno tenga ganas».

Una vuelta, al modo presencial, que tanto alumnos y profesores estaban deseando que llegase a pesar de tener que llevar mascarillas, usar gel hidroalcohólico y la distancia de seguridad. «No hay nada que sustituya a la educación presencial, ese momento en el que el alumno te para, te pregunta, intentas explicárselo de otra forma eso en la educación on-line no existe».

Aún así la educación telemática no ha terminado y según nos explicó Ana, los profesores están trabando 24 horas los 7 días a la semana, ya que en su caso, tiene más cursos a los que dar clases y por ello contestan correos y mensajes en cualquier momento, a parte de la carga burocrática que están teniendo en estos momentos y las indicaciones por parte de la Consellería de Educación, que varían cada poco y a veces con incoherencias.

Instagram como herramienta educativa