El BNG cuestiona que se liberara agua sin generar electricidad en plena sucesión de borrascas
Las lluvias encadenadas de finales de enero y principios de febrero llenaron los embalses de la cuenca del Miño-Sil hasta obligar a abrir compuertas para aliviar agua. Sin embargo, según denuncia el Bloque Nacionalista Galego (BNG), en algunos de esos días determinadas centrales hidroeléctricas no produjeron electricidad pese a la abundancia de recurso.
El diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego, ha registrado una batería de ocho preguntas dirigidas al Gobierno central para que explique lo ocurrido en los embalses gallegos dependientes de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS).
En el escrito parlamentario, el diputado expone que, debido a las fuertes y continuadas lluvias de los últimos meses —especialmente en las últimas semanas de enero y primeras de febrero— se produjo una gran acumulación de agua en los embalses. En ese contexto, sostiene que «moitas das presas da Galiza, principalmente na CHMS», abrieron aliviaderos para evacuar caudal pero sin utilizar esa agua para producir energía.
La iniciativa recoge además que a comienzos de febrero se acumularon más de 70 horas con el precio de la electricidad en cero o incluso por debajo de cero. En el sistema eléctrico español, el precio mayorista se fija en función de la oferta y la demanda de cada hora. Cuando hay una elevada producción renovable —por ejemplo, por viento o abundancia de agua— el precio tiende a bajar. Si la oferta supera ampliamente la demanda, puede situarse en cero o incluso en valores negativos.
En ese escenario, producir electricidad no resulta rentable para las empresas generadoras: si el precio es cero, la energía vertida al sistema no genera ingresos; si es negativo, incluso puede suponer un coste. Según la interpretación del BNG, este contexto explicaría que algunas centrales no produjeran energía en esas horas pese a tener los embalses llenos.
La gestión del embalse, en el centro del debate
Que se abran compuertas cuando un embalse alcanza niveles máximos no es una decisión discrecional, sino una obligación de seguridad. Si sigue entrando agua por las lluvias y el nivel es elevado, es necesario aliviar caudal.
La cuestión que plantea el BNG no es por qué se soltó agua, sino si la gestión previa del embalse fue la más adecuada. Es decir, si se pudo haber pasar más agua por las turbinas en días anteriores para reducir nivel y generar electricidad, en lugar de verse obligado después a liberar agua sin producción.
En las horas en las que el precio ya era cero, producir más no habría reducido aún más ese valor concreto. Sin embargo, la formación nacionalista sostiene que se perdió la oportunidad de aprovechar un recurso público abundante para generar energía renovable en vez de dejarlo pasar sin rendimiento energético.
Además, la gestión del agua influye en la disponibilidad futura. Si se libera caudal sin generar, el volumen almacenado disminuye y puede condicionar la producción en días posteriores en los que el precio sea superior. El diputado pregunta al Ejecutivo qué valoración hace del «uso de recursos naturais públicos como é a auga de forma especulativa», al tratarse de un bien cuya explotación se realiza mediante concesiones administrativas.
Petición de explicaciones al Gobierno
Entre las preguntas registradas, el BNG solicita que el Ministerio para la Transición Ecológica confirme si tiene constancia del destino dado al agua acumulada en los embalses gallegos dependientes de la CHMS, si puede verificar que se liberó agua sin producir energía y si se ha iniciado alguna investigación sobre la gestión realizada durante esos episodios de alta precipitación.
La controversia reabre el debate sobre cómo se gestionan los embalses en Galicia en contextos de abundancia hídrica y precios eléctricos mínimos. Ahora será el Gobierno central quien deba responder por escrito y aclarar si la actuación de las concesionarias se ajustó plenamente al marco legal y al interés general.