La Ruta das Covas abrirá 42 bodegas de Vilamartín el próximo 1 de agosto
Las puertas de decenas de covas volverán a abrirse el próximo 1 de agosto para mostrar un patrimonio que el resto del año permanece oculto dentro de las rocas de Vilamartín. En esta vigésimo octava edición serán 42 las bodegas que recibirán a los visitantes en una celebración que, pese a la evolución, mantiene intacta la esencia con la que nació.
Las puertas de decenas de covas volverán a abrirse el próximo 1 de agosto para mostrar un patrimonio que el resto del año permanece oculto bajo las calles de Vilamartín. En esta vigésimo octava edición serán 42 las bodegas subterráneas que recibirán a los visitantes en una celebración que, pese a la evolución de su organización, mantiene intacta la esencia con la que nació.
La Asociación de Coveiros ultima ya los preparativos de una cita que volverá a celebrarse, como es tradición, el primer sábado de agosto. Su presidente, Vicente Rodríguez Ferrer, “Tito”, explica que a lo largo de los años han cambiado aspectos como la venta de entradas o la organización del evento, pero asegura que «o esencial non cambiou». «Son covas, é un patrimonio que temos aí, digno de ver e de visitar», resume.
Las 42 covas participantes forman parte de un conjunto de más de doscientas bodegas excavadas bajo tierra que conserva el núcleo urbano de Vilamartín. «Non son garaxes, son covas», insiste Tito, al destacar el valor patrimonial de unas construcciones realizadas artesanalmente que mantienen una temperatura constante incluso durante los días más calurosos del verano.
Cada coveiro ofrecerá además el vino que elabora durante el año con uvas de Valdeorras, acompañado por una variada propuesta gastronómica con empanadas, lacón asado, jamón o queso, entre otros productos. El presidente de la asociación subraya que precisamente uno de los atractivos de la Ruta es que cada bodega sirve un vino diferente. «Non todos os viños son iguais», afirma.
Las entradas anticipadas pueden adquirirse por 19 euros a través de internet, mientras que el mismo día de la fiesta estarán disponibles en taquilla por 20 euros. Además, la organización volverá a habilitar autobuses gratuitos desde O Barco y A Rúa para facilitar los desplazamientos y evitar el uso del vehículo particular. Como novedad, la Festa Rachada, que comenzará a partir de las doce de la noche, se trasladará este año al área recreativa de O Bañadoiro para disponer de un espacio más amplio.
Después de casi tres décadas de historia, la organización afronta la cita con la confianza que da una fiesta plenamente consolidada. Tito asegura que buena parte del público repite cada año y explica que en estas semanas ya están recibiendo llamadas de visitantes de distintos puntos de España interesados en asistir a una celebración que espera reunir de nuevo a alrededor de cinco mil personas. «O que vén, repite», resume.