Sonia Moral: «Presentar o libro aquí foi como traer o meu pai á casa»
La Aira do Fondo de Soulecín dejó de ser este sábado un rincón del pueblo para convertirse en el escenario donde la memoria regresó a casa. Familiares, vecinos, amigos de Baltasar Moral, conocido por todos como «Paro», y numerosos asistentes arroparon la presentación de «La Tableta de Chocolate. Una vida de resistencia», la última obra de Sonia Moral Álvarez, en un acto cargado de emoción que terminó con una frase que resumió el verdadero sentido de la jornada: «Presentar o libro aquí foi como traer o meu pai á casa».
Cinco años después de que una demencia vascular comenzara a borrar los recuerdos de su padre, la autora regresó al lugar donde nació buena parte de aquella memoria que intentó rescatar cuando comprendió que la enfermedad avanzaba sin remedio. Lo que empezó siendo una conversación entre una hija y su padre terminó convirtiéndose en un trabajo de investigación que recupera historias familiares, la intrahistoria de Soulecín y la memoria de toda una generación de la Galicia rural.
El acto fue presentado por Ángel Álvarez, en representación de la Asociación de Vecinos de Soulecín, quien agradeció la numerosa asistencia y destacó que la presentación reunía «literatura, memoria y patrimonio», tres elementos profundamente ligados a la identidad del pueblo. También puso en valor la trayectoria de Sonia Moral como historiadora, genealogista y escritora, dedicada desde hace años a rescatar historias familiares para convertirlas en un legado que trascienda el paso del tiempo.
La autora estuvo acompañada por el escritor e investigador Santiago Macías, una de las figuras más reconocidas en la recuperación de la memoria histórica en España. Durante su intervención destacó la importancia de rescatar las pequeñas historias familiares para devolver la dignidad a quienes permanecieron demasiado tiempo en el olvido y subrayó que conservar esas biografías constituye una auténtica obligación cívica. A su juicio, el trabajo realizado por Sonia Moral con su padre representa una forma de resistencia frente al olvido provocado por las enfermedades neurodegenerativas y un ejemplo de cómo la memoria personal puede convertirse en patrimonio colectivo.
La escritora explicó que el libro nació tras la operación de su padre y el inesperado deterioro cognitivo que sufrió poco después. Ante el avance de la enfermedad decidió escribir aquello que el tiempo aún no había conseguido borrar: los recuerdos de la infancia de Baltasar Moral, las montañas de Soulecín, los trabajos del campo, las costumbres, las personas y las pequeñas historias que dieron forma a toda una vida. Aquellas conversaciones se transformaron en una investigación que terminó implicando a historiadores, familiares y vecinos hasta reconstruir una parte esencial de la memoria del pueblo.
Durante el diálogo, ambos autores también evocaron cómo la investigación permitió establecer inesperados vínculos entre distintas familias y rescatar episodios desconocidos de la historia local, demostrando que detrás de cada fotografía, de cada nombre y de cada recuerdo se esconden historias que merecen ser contadas antes de desaparecer.
La presentación concluyó entre aplausos y con un ambiente de profunda emoción. Después, vecinos y asistentes compartieron una cena popular en la que la paella reunió alrededor de la mesa a varias generaciones, prolongando una velada que fue mucho más que la presentación de un libro. Fue, sobre todo, un homenaje a Baltasar «Paro» Moral y a todas aquellas personas que mantienen viva la memoria de los pueblos.
Esta fue la presentación de Sonia Moldes y Santiago Macías: