viernes. 28.08.2026

Kalibarco despide agosto en O Barco con calimocho, juegos y una noche para compartir

La asociación A Flote recupera el espíritu de la antigua Calimochada de Éntoma con una fiesta que tendrá su antesala este viernes y celebrará el sábado su jornada grande en la explanada del Cedie

Agosto se resiste a terminar en O Barco de Valdeorras sin una última fiesta. Kalibarco regresa este fin de semana de la mano de la asociación A Flote con calimocho, comida, música, juegos y, sobre todo, muchas ganas de reunir a gente dispuesta a exprimir las últimas noches del verano.

La celebración tiene su origen en una cita que muchos todavía recuerdan en Valdeorras: la Kalimochada de Éntoma. A Flote recuperó el pasado año aquel espíritu y lo trasladó a O Barco bajo el nombre de Kalibarco.

«Surge de la idea que había hace años en Éntoma con la Calimochada», explicaba este jueves en Radio Valdeorras-Onda Cero Rubén Rodríguez Fernández, ‘Bencho’, integrante de la asociación, quien resumía la filosofía de la cita en algo sencillo: calimocho, comida, premios y diferentes juegos para pasar un buen rato.

Una «penúltima» antes de la gran fiesta

Y aunque el plato fuerte llegará el sábado, A Flote ha decidido calentar motores un día antes. Este viernes, a partir de las 23.00 horas, habrá una pequeña fiesta, bautizada por los organizadores como «la penúltima», con DJ y puertas abiertas para que quienes se acerquen puedan conocer el recinto y comenzar a vivir el ambiente.

Será el sábado 29 de agosto, desde las 20.00 horas, cuando arranque oficialmente Kalibarco en la explanada de Cedie. La experiencia del pasado año, cuando la lluvia hizo acto de presencia y condicionó la celebración, ha llevado a la organización a tomar precauciones. Esta vez se instalará una carpa para que, aunque el tiempo no acompañe, la fiesta pueda continuar.

«El año pasado tuvimos mala suerte porque llovió y, aunque la gente se animó, nos fastidió bastante. Este año hemos montado una carpa para poder resguardarnos y disfrutar de la noche como toca», explicaba Bencho.

Camisetas con imaginación, toro mecánico y bingo

Uno de los elementos que volverá a distinguir Kalibarco serán sus camisetas blancas, que los participantes podrán personalizar dejando volar la imaginación. Eso sí, hay una condición: deberá respetarse el logotipo de la asociación para poder identificar la camiseta oficial.

Y habrá recompensa para la creatividad, ya que la organización prepara premios para las camisetas mejor tuneadas.

A partir de ahí, la noche ofrecerá opciones para casi todos los gustos: toro mecánico, bingo, pintacaras, música y diferentes actividades, además de comida y bebida.

La entrada anticipada cuesta 20 euros y todavía quedan algunas camisetas disponibles, que pueden conseguirse en Vets o contactando con la organización a través de los teléfonos que aparecen en el cartel del evento. En taquilla, el precio será de 25 euros.

Con la entrada se incluye la camiseta oficial y el acceso a las actividades, además de calimocho ilimitado y una gran pinchada para los asistentes.

Una fiesta también abierta a los menores

Desde A Flote insisten en que Kalibarco no pretende ser únicamente una fiesta vinculada al calimocho. Los menores también podrán asistir, aunque deberán contar con la correspondiente autorización de sus padres o tutores.

La asociación facilitará ese documento en el momento de recoger las camisetas para que puedan participar cumpliendo los requisitos establecidos por la organización.

Después de una edición pasada marcada por la lluvia, A Flote afronta esta nueva cita con ganas de consolidar una celebración que mira al pasado para recuperar una tradición y adaptarla al presente.

Bencho lanzaba en la radio una última invitación: «No dejéis pasar esta última fiesta del verano. Venid a pasarlo bien con nosotros y entre todos haremos de esta noche una noche inolvidable».

Y ese es precisamente el espíritu con el que Kalibarco quiere poner uno de los últimos brindis a agosto en O Barco: una camiseta blanca —probablemente bastante menos blanca al terminar la noche—, música, juegos, comida y muchas ganas de fiesta.

Kalibarco despide agosto en O Barco con calimocho, juegos y una noche para compartir