Una intensa granizada corta dos accesos a O Barco y deja un conductor atrapado en Veigamuiños
En apenas media hora, el verano dio paso a una estampa casi invernal en O Barco de Valdeorras. Poco después de las seis de la tarde comenzó a descargar una intensa tromba de agua acompañada de fuertes rachas de viento que, en cuestión de minutos, dio paso a una espectacular granizada. Las bolas de hielo, del tamaño aproximado de canicas, llegaron a tapizar de blanco calles, jardines y terrazas, dejando imágenes poco habituales en pleno mes de julio.
La tormenta provocó numerosas incidencias en distintos puntos del municipio. A las siete de la tarde permanecían cortados los accesos a O Barco por A Proba y por Veigamuiños, por lo que la única entrada practicable era la avenida do Bierzo.
Precisamente en el paso inferior de Veigamuiños un conductor quedó atrapado cuando su vehículo no pudo continuar a causa de la gran acumulación de agua. Hasta el lugar se desplazaron los servicios de emergencia para intervenir en una zona que quedó completamente anegada tras la intensa tromba.
La lluvia también provocó importantes balsas de agua en varias calles del municipio y obligó a multiplicar las actuaciones de los servicios de emergencias.
La tormenta también descargó con fuerza sobre Vilamartín de Valdeorras, donde durante la tarde se registraron intensas precipitaciones aunque en esta ocasión no provocó daños. A Rúa, esta vez se libró de las lluvias.
Donde si cayó el agua con fuerza en esta ocasión ha sido en Rubiá. En la N-120, entre los kilómetros 447 y 448, el desbordamiento de un riachuelo arrastró troncos, lodo y otros restos hasta la calzada, dificultando la circulación. Efectivos de Conservación de Carreteras permanecían en la zona señalizando el peligro y advirtiendo a los conductores para que extremasen la precaución. La carretera no fue cortada y el tráfico podía mantenerse con cuidado.
Uno de los aspectos más llamativos fue el color oscuro del agua que descendía por el cauce. Todo apunta a que arrastraba cenizas de los incendios del pasado mes de agosto, que afectaron gravemente a esa zona de Rubiá y cuyo rastro sigue siendo visible en jornadas de lluvias intensas como el registrado este jueves.
El episodio devuelve a la memoria las intensas riadas registradas el pasado 17 de junio en Valdeorras y Viana, aunque por el momento no consta que la tormenta de este jueves haya alcanzado aquella magnitud.
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