O Barco arropa a Miguel Garrido de Vega en la presentación de La noche líquida

O Barco arropa a Miguel Garrido de Vega en la presentación de La noche líquida
El escritor valdeorrés, finalista del Premio Nadal, reunió a numerosos lectores en la Casa Grande de Viloira en un acto marcado por la emoción, los recuerdos familiares y una larga conversación con el público

Había expectación y muchas ganas de ver y escuchar a Miguel Garrido de Vega (1989). La presentación de La noche líquida (Páginas de espuma), el primer libro de relatos del escritor valdeorrés, reunió este viernes a numerosas personas en la Casa Grande de Viloira. La asistencia fue tal que hubo que añadir más sillas para acomodar a quienes querían escuchar al autor hablar de su obra y acercarse a un escritor que, en los últimos meses, ha comenzado a ocupar un lugar cada vez más visible en el panorama literario tras ser finalista del Premio Nadal 2025.

El acto, comenzó con la intervención de Aurelio Blanco Trincado, presidente del Instituto de Estudios Valdeorreses, que quiso abrir la presentación leyendo unas palabras dedicadas al escritor por su amiga de la infancia Sherezade Núñez, teniente de alcalde de Vilamartín de Valdeorras y diputada provincial y que no pudo asistir al encuentro.

En ese texto recordaba al autor como «un compañero fiel, inquieto, atento y buen colaborador», destacando también su cercanía y su carácter humanista desde muy joven, casi sin que él lo supiera.  

Blanco Trincado evocó también la figura de María Teresa de Vega, Patere, madre del escritor y persona muy vinculada al Instituto de Estudios Valdeorreses, donde participó activamente en la organización de la biblioteca de la entidad. Como muestra de reconocimiento a esa dedicación, el instituto le entregó una placa conmemorativa que recuerda que la biblioteca lleva su nombre.

El propio Garrido de Vega retomó ese recuerdo durante la conversación posterior sobre el libro con la concelleira de Cultura, Margarida Pizcueta, al explicar que su relación con la literatura comenzó siendo todavía un niño, cuando su madre le leía por las noches historias vinculadas a la tradición popular, entre ellas relatos sobre la Santa Compaña.

 

Entre los asistentes se encontraban también la alcaldesa de Carballeda de Valdeorras y diputada especial para Valdeorras, María del Carmen González, además de la pareja y la hermana del escritor entre otros familiares.

Magarida Pizcueta comenzó su intervención repasando la trayectoria de Miguel, abogado y escritor, quien, además de ser finalista del premio Nadal 2025 con Subdural (pendiente de publicación), también lo fue en los Premios Ignotus 2018 con Meigallo (2017) una obra que él mismo define como del género «terror rural».

Garrido de Vega también colabora habitualmente con la revista literaria Zenda, la revista cultural El Asombrario, la revista sobre cultura japonesa Kaibun y la revista sobre el mundo del haiku Hotaru, entre otros medios. Sus relatos se han publicado en editoriales como Salto de Página, Eolas u Orciny Press, y han sido seleccionados por Pórtico-AEFCFT entre lo más destacado del género escrito en España entre 2015 y 2018.

Sus haikus han sido reconocidos e incluidos en antologías colectivas, codirige terror añadido –un pódcast sobre el mundo laboral, la salud mental y otros terrores cotidianos–, colabora con el pódcast literario Noviembre Nocturno, coordina clubes de lectura y es profesor de escritura creativa. Una actividad frenética que, reconoce, puede abarcar porque «duerme poco».

 

Tras el recorrido por la vida del autor, el acto se transformó en una conversación íntima y llena de honestidad sobre el origen de este libro de relatos y sobre la manera en que entiende la escritura. Durante el diálogo, Garrido de Vega defendió una literatura abierta a la interpretación del lector y alejada de las explicaciones cerradas.

«A mí no me gusta sentar cátedra con nada, y menos con la ficción», explica el autor al hablar de su forma de escribir. «Las lecturas son mucho más amplias, mucho más infinitas y permiten que cada cual se encuentre a sí mismo en un texto».  

 

Para el escritor, el verdadero recorrido de un libro comienza precisamente cuando llega a manos de los lectores. «El libro, en cuanto sale de mis manos, ya no es mío», reflexiona, defendiendo la libertad y la inteligencia de cada lector para entender e interpretar las historias desde su propia experiencia.

El encuentro terminó con un largo momento dedicado a los lectores. Durante cerca de media hora, Garrido de Vega firmó ejemplares y conversó con los asistentes, muchos de los cuales aprovecharon la ocasión para acercarse a intercambiar unas palabras con el autor.

Esa respuesta del público confirmaba que el temor que el propio escritor había confesado horas antes, en una entrevista previa, era infundado. En esa conversación reconocía que regresar a su tierra para presentar el libro le producía una mezcla de ilusión y nervios. «Nadie sabe nunca si es profeta en su tierra o no», comentaba entonces.  

La gran acogida en O Barco se suma así a la que el autor ya ha encontrado en otras ciudades dentro de la gira de La noche líquida. En Madrid, por ejemplo, el encuentro con los lectores superó las previsiones iniciales hasta el punto de organizar un segundo encuentro. Tras su paso por Valdeorras, la próxima parada será este lunes 15 de marzo en A Coruña, antes de continuar con nuevas citas en ciudades como Logroño, Burgos o Sevilla.

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