Carlos Terán: «Hoy coger un tren es una aventura»

Carlos Terán: «Hoy coger un tren es una aventura»
Las últimas incidencias registradas en la línea ferroviaria que conecta Ponferrada con Monforte de Lemos han reabierto el malestar empresarial en Valdeorras. La Asociación Empresarial de Valdeorras (AEVA) ha trasladado públicamente su preocupación por el deterioro de las infraestructuras 

Los días 17 y 18 de febrero se produjeron dos nuevos episodios que afectaron directamente a la movilidad de vecinos, trabajadores y visitantes. Por un lado, la circulación ferroviaria entre Montefurado y Monforte de Lemos tuvo que interrumpirse como consecuencia de un incendio en la infraestructura, lo que obligó a suspender temporalmente el servicio y habilitar transporte alternativo por carretera. Por otro lado, una avería en la catenaria dejó detenido un tren regional con salida desde O Barco de Valdeorras, siendo necesaria la evacuación de pasajeros y la intervención de los servicios de emergencia.

Para el presidente de AEVA, Carlos Terán, estos dos incidentes consecutivos han sido «un poco la gota que ha colmado el vaso». A su juicio, lo ocurrido no puede analizarse de forma aislada, sino dentro de un deterioro más amplio de las comunicaciones.

«Todo este deterioro de vías férreas, deterioro de RENFE, ADIF, mantenimientos… afecta mucho a la comarca», señala. Terán recuerda que la situación se suma a los problemas en la N-120 y a las dificultades en la alta velocidad con parada en A Gudiña, donde —según indica— la reducción de horarios y los retrasos también están teniendo impacto en Valdeorras.

En la nota difundida por la asociación, AEVA subraya que estos hechos «no son aislados», sino que se añaden a otras incidencias, retrasos y problemas técnicos registrados en los últimos años, lo que evidencia «la fragilidad de una infraestructura estratégica» para la comarca. Recuerda además que Valdeorras depende en gran medida del transporte ferroviario tanto para la movilidad diaria como para la actividad económica, el turismo y la conexión con otros núcleos urbanos.

El presidente de los empresarios valdeorreses insiste en el impacto directo sobre la actividad económica. «Desde la asociación y desde los propios empresarios estamos haciendo una lucha titánica para mantener nuestros negocios abiertos y que sean competitivos, pero con lo que tenemos a nuestro alrededor, es imposible ser competitivos», afirma.

Añade que la situación no solo afecta al ámbito empresarial, sino también al turístico y al conjunto de usuarios. «Hoy el hecho de coger un tren, el hecho de plantearse cualquier viaje de negocios cogiendo un tren, es una aventura», sostiene. Según explica, muchos empresarios optan finalmente por el vehículo privado ante la inseguridad y los retrasos.

Terán también alude a demoras en las conexiones con Galicia que, asegura, superan en ocasiones los 45 minutos, algo que considera «inasumible para nuestra comarca, para nuestros empresarios y para el usuario normal».

En este contexto, desde AEVA advierten de que la reiteración de averías, interrupciones y retrasos genera «una situación de incertidumbre» que perjudica la competitividad del tejido empresarial y afecta negativamente a la calidad de vida de la ciudadanía. «Valdeorras merece futuro, pero así de esta manera no», resume su presidente.

Por ello, la asociación solicita a las administraciones competentes que refuercen las inversiones en mantenimiento, modernización y mejora de las infraestructuras ferroviarias que dan servicio a la comarca, así como una revisión de la planificación de frecuencias y servicios que garantice una conectividad estable y acorde con la importancia estratégica de Valdeorras.