Sesenta peregrinos franceses descubren la Galicia interior antes de emprender el Camino de Invierno hacia Santiago

Los caminantes hicieron parada en A Rúa, visitaron As Ermidas y Las Médulas y terminaron la jornada catando vinos de Valdeorras en la cueva de Joaquín Rebolledo, en As Pinguelas

El Camino de Invierno volvió a llenarse estos días de historias, acentos franceses y espíritu jacobeo. Un grupo de 60 peregrinos llegados desde el sur de Francia hizo parada en A Rúa antes de iniciar a pie su recorrido hacia Santiago de Compostela.

No llegaron solos. Traían consigo cuatro décadas de historia jacobea, hermanamientos entre asociaciones francesas y un profundo amor por el Camino. Pero también la curiosidad de descubrir esa Galicia interior menos conocida que se abre paso entre viñedos, montañas y pequeños pueblos cargados de padado.

Antes de comenzar la caminata, los peregrinos recorrieron algunos de los lugares más emblemáticos de la zona como el Santuario de As Ermidas o Las Médulas. Y al caer la tarde vivieron una de las experiencias más especiales del viaje en una cueva centenaria de As Pinguelas, perteneciente a la bodega Joaquín Rebolledo.

Allí, entre piedras y olor a vino, José Ramón Rodríguez Castellanos les explicó la historia de la bodega y la singularidad de los vinos de Valdeorras. Habló de la importancia del clima, de los suelos y del carácter que la tierra imprime a la cepa para dar lugar a las uvas de godello con las que se elaboran los vinos más reconocidos de la comarca.

Después llegó la cata. Godello, mencía y rosado fueron los vinos elegidos para acompañar una mesa con quesos, tortilla, empanada gallega y embutidos típicos de la zona. Una manera de descubrir Galicia también a través de sus sabores.

La expedición forma parte de la celebración del 40 aniversario de una asociación francesa de amigos del Camino de Santiago nacida en Gradiñán, al sur de Burdeos. Así lo explicó José, uno de los organizadores del viaje, quien relató cómo todo comenzó en 1984, cuando un grupo de jóvenes franceses decidió viajar a Santiago en motocicleta inspirados por el llamamiento de Juan Pablo II: «Vieja Europa, despierta y vuelve a encontrar tus raíces».

Aquel viaje acabó convirtiéndose en el germen de una de las primeras asociaciones jacobeas de Francia. Cuatro décadas después, el espíritu sigue vivo. «La idea era volver a celebrar aquel primer viaje y descubrir la Galicia interior», explicó. Por eso eligieron el Camino de Invierno y combinaron el recorrido a pie con otra pequeña expedición formada por siete motociclistas que llegarán también a Santiago.

Fraçoises Delcroix, presidenta de la Association des Amis de Saint-Jacques de Compostelle de Gradiñán, explicó además que el viaje reúne a dos asociaciones hermanadas desde 2019 y que culminará el próximo 21 de mayo en Compostela, donde serán recibidos oficialmente. «Queríamos venir juntos y compartir esta experiencia», señaló emocionada.

Los peregrinos permanecieron alojados en el Colegio Pablo VI y este domingo partirán desde A Rúa rumbo a O Soldón, primera etapa de un camino que continuará hacia Monforte y Ourense donde llegarán a santiago por la Vía de la Plata antes de llegar a Santiago.

 

Mientras tanto, seguirán empapándose de cultura gallega, de sus tradiciones y de esa hospitalidad tranquila que tantas veces convierte el Camino en mucho más que una ruta. Porque para estos 60 franceses, Valdeorras no ha sido solo una parada: ha sido una puerta abierta a la Galicia más auténtica.