Vilamartín y Viana reciben el respaldo de Xunta, Gobierno y PSdeG tras las riadas
Las consecuencias de las lluvias torrenciales que esta semana golpearon Valdeorras y Viana do Bolo siguen muy presentes sobre el terreno. Mientras continúan los trabajos para restablecer servicios, reparar infraestructuras y evaluar daños, los municipios más afectados han recibido durante las últimas horas la visita de responsables de distintas administraciones.
Uno de los puntos de atención fue Vilamartín de Valdeorras, donde el conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo, se desplazó para conocer de primera mano el alcance de los desperfectos causados por las riadas. Durante la visita, y acompañado por Sherezade Núñez, minutos antes de jurar su cargo como alcaldesa, trasladó el apoyo de la Xunta tanto al Concello como a los vecinos afectados y destacó la importancia de actuar con rapidez para restablecer las comunicaciones y abordar las actuaciones necesarias que permitan minimizar el riesgo de que una situación similar vuelva a repetirse en el futuro.
Calvo recordó además que distintos representantes autonómicos ya habían recorrido durante los últimos días las zonas más castigadas por el temporal y puso en valor que, pese a la gravedad de los daños materiales, no se hayan producido daños personales. También hizo referencia a la preocupación y al miedo vividos por muchos vecinos durante las horas más complicadas de la emergencia.
La actividad institucional se concentró también en Viana do Bolo. Allí, el secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, recorrió junto al alcalde, Germán García-Ávila, algunos de los lugares más afectados por las escorrentías, especialmente el núcleo de A Bouza, donde la fuerza del agua arrastró grandes cantidades de piedras, troncos, tierra y restos vegetales.
Tras la visita, Besteiro reclamó rapidez en la movilización de recursos para ayudar a los vecinos y defendió la necesidad de una actuación coordinada de las administraciones. El dirigente socialista insistió además en que los daños sufridos estos días guardan relación con el estado en que quedaron los montes tras los incendios del pasado verano, al considerar que la pérdida de cobertura vegetal favoreció el arrastre masivo de materiales durante las tormentas.
En Viana do Bolo, el alcalde ha descrito la situación como un auténtico «tsunami» de agua, piedras, troncos y barro que afectó especialmente a los núcleos de A Bouza, Pradocabalos, Pixeiros y O Castro. Varias carreteras permanecen dañadas y en algunos puntos los vecinos siguen afrontando problemas relacionados con el abastecimiento de agua y otros servicios básicos.
A estas visitas se suma la realizada el jueves por el subdelegado del Gobierno en Ourense, Eladio Santos, que recorrió también con Germán García- Ávila el núcleo de A Bouza para analizar los daños y explicar los procedimientos necesarios para acceder a las ayudas habilitadas por el Estado para este tipo de situaciones.
Santos recordó que la declaración de la situación de emergencia por parte de la Xunta constituye un requisito previo para activar determinados mecanismos de apoyo estatal y defendió la colaboración entre administraciones como herramienta fundamental para acelerar la recuperación de las zonas afectadas.
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