Un ingreso hospitalario impulsó el primer manual de buenas prácticas para atender a personas trans
Todo comenzó con el ingreso de una persona trans en el Hospital Universitario de Ourense. Aquella atención llevó al profesional que la atendió a plantearse si el sistema sanitario disponía de herramientas suficientes para responder con naturalidad y respeto a las necesidades de este colectivo. De esa reflexión nació un grupo de trabajo que, más de dos años después, ha dado lugar al primer Manual de Buenas Prácticas para la Atención Sanitaria a Personas Trans elaborado en un centro sanitario público.
La endocrinóloga del Hospital Universitario de Ourense Itziar Solache, una de las coordinadoras del proyecto, explica que el objetivo nunca fue establecer una atención diferente, sino garantizar el mismo respeto que merece cualquier paciente. Sin embargo, reconoce que existen situaciones que pueden generar incomodidad cuando se desconocen determinadas realidades, como utilizar un nombre o unos pronombres con los que la persona ya no se identifica porque todavía no ha modificado su documentación oficial.
«El respeto es fundamental, pero para respetar también hace falta conocer», resume Solache, quien insiste en que muchas de esas situaciones pueden evitarse con una formación adecuada. «Muchos de los errores que cometemos es porque no conocemos esas pequeñas cosas que sí podemos mejorar», señala.
La especialista subraya además que el manual no responde a una falta de sensibilidad de los profesionales sanitarios, sino a la necesidad de disponer de unas pautas comunes. «Nadie crea situaciones incómodas de forma intencionada. Muchas veces simplemente no somos conscientes de determinadas realidades. Conocerlas nos permite eliminar prejuicios, ser más empáticos y crear ambientes más seguros y respetuosos», afirma.
Por ese motivo, el documento no está dirigido únicamente a médicos y personal de enfermería. También incluye recomendaciones para administrativos, celadores y el resto de trabajadores del sistema sanitario, ya que el primer contacto de un paciente con un centro sanitario suele producirse antes incluso de entrar en la consulta. «La primera persona que te atiende muchas veces es un administrativo. También tiene que saber cómo tratarte», explica la endocrinóloga.
El manual ha sido elaborado con la participación de profesionales sanitarios, asociaciones y personas trans, cuya aportación, destaca Solache, resultó decisiva durante todo el proceso. «Quien más me ha enseñado han sido las personas trans. Cuando las conoces te das cuenta de que todo es muy normal y muy fácil. Si nos equivocamos y pedimos disculpas, entienden perfectamente que no hay mala intención», asegura.
El documento ya está disponible para todos los profesionales del Área Sanitaria de Ourense, Verín y Valdeorras y va acompañado de acciones formativas para favorecer su implantación. El objetivo, señala Solache, es que las recomendaciones acaben integrándose con normalidad en el trabajo diario y contribuyan a crear entornos más respetuosos tanto dentro como fuera del ámbito sanitario.
La endocrinóloga recuerda además que la necesidad de este tipo de iniciativas está respaldada por los datos. Según el estudio Transaludes, publicado en 2024, más del 40 % de las personas trans no se siente segura para comunicar su identidad dentro del sistema sanitario. A ello se suman experiencias relacionadas con el uso de un nombre o unos pronombres incorrectos o con la percepción de ser tratadas como personas enfermas por el hecho de ser trans. «Si la gente conoce estas situaciones, estoy segura de que todos tenemos la suficiente buena voluntad para intentar evitarlas», concluye.