Galicia registra el invierno meteorológico más húmedo de los últimos 25 años
La lluvia no ha dado tregua en Galicia este invierno. Un dato que nadie cuestiona y que ahora confirma MeteoGalicia teniendo en cuenta sus registros. Entre diciembre y febrero se ha registrado el periodo invernal más húmedo del último cuarto de siglo, con acumulaciones muy por encima de lo habitual y episodios continuados de borrascas que han marcado el comportamiento meteorológico de toda la comunidad.
Así lo recoge el balance climatológico del invierno meteorológico presentado por la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez. Según los datos oficiales, la precipitación media alcanzó los 800 litros por metro cuadrado, una cifra que supone un 81 % más de lo habitual para esta época del año y que sitúa este invierno como el cuarto más lluvioso de toda la serie histórica.
El precedente más cercano con valores similares se remonta al invierno de 2000-2001, lo que confirma la excepcionalidad de la temporada recién finalizada.
Un invierno marcado por la lluvia
Aunque diciembre no presentó desviaciones especialmente destacadas, el panorama cambió de forma clara a partir de enero. Ese mes registró precipitaciones un 98 % superiores a los valores normales, mientras que febrero fue todavía más extremo, con un 160 % más de lluvia de lo habitual.
La situación estuvo ligada a la llegada continua de borrascas atlánticas, especialmente durante la primera mitad de febrero. En esas semanas se sucedieron varios frentes muy activos que dejaron acumulaciones importantes de lluvia en buena parte del territorio gallego. En la segunda quincena, aunque las borrascas fueron menos frecuentes, continuaron registrándose precipitaciones significativas.
En comarcas del interior de Ourense, como Valdeorras, este patrón meteorológico se ha traducido en semanas de tiempo muy inestable, con ríos y embalses recuperando niveles tras varios periodos de escasez hídrica en años anteriores.
En cuanto a las temperaturas, el invierno también ha sido más cálido de lo habitual, aunque algo más frío que los dos anteriores. La temperatura media registrada en Galicia fue de 9,1 grados, lo que supone seis décimas por encima del valor climático de referencia.
Esta anomalía se explica sobre todo por el comportamiento de las temperaturas mínimas, que se situaron 2,8 grados por encima de lo normal, mientras que las máximas registraron valores ligeramente inferiores al promedio habitual.
La persistencia de borrascas y de cielos cubiertos durante muchas madrugadas contribuyó a mantener un ambiente más templado, reduciendo las caídas de temperatura nocturnas.
Febrero, extremadamente húmedo
El último mes del invierno meteorológico fue especialmente llamativo. Según el informe de MeteoGalicia, febrero registró una precipitación media de 304 litros por metro cuadrado, lo que supone un 160 % más de lo habitual. Para encontrar un mes de febrero más lluvioso en Galicia hay que remontarse hasta 1979.
Además, el mes fue también muy cálido, con una temperatura media de 10,3 grados, es decir, 1,5 grados por encima del valor normal. Las mínimas se situaron en 5,4 grados de media, mientras que las máximas alcanzaron 12,4 grados.
En conjunto, el balance confirma un invierno dominado por las borrascas atlánticas, con precipitaciones muy abundantes y temperaturas moderadas. Un escenario que ha dejado registros poco habituales para la estación y que refuerza la tendencia de inviernos cada vez más variables en Galicia.