La borrasca Ingrid ha provocado este viernes 427 incidencias en toda Galicia, según el balance facilitado por el 112 Galicia, en una jornada marcada por los avisos naranjas por nieve en zonas del interior y por fenómenos costeros en todo el litoral. En la provincia de Ourense, los servicios de emergencia gestionaron hasta las 19:00h del viernes 63 avisos, con especial incidencia en algunos municipios del interior.
La mayoría de las incidencias registradas en Galicia estuvieron relacionadas con la presencia de árboles y ramas en las carreteras, con un total de 161 avisos. A estas se suman 63 actuaciones preventivas —como apuntalamientos o revisiones de elementos inestables—, así como 47 incidencias por restos de accidentes u objetos en la vía y otras 47 vinculadas a cables o postes de luz dañados. Además, se contabilizaron 61 avisos por problemas de circulación debido a la nieve o al hielo y 16 derrumbamientos.
Dentro de la provincia de Ourense, los municipios con mayor número de avisos fueron Ribadavia, con 9 incidencias, y Laza, con 6. Además, el 112 Galicia tuvo constancia de dificultades para la circulación por la presencia de hielo y nieve en vías de concellos ourensanos como Avión y Beariz, en una jornada complicada para el tráfico en zonas de montaña y áreas del interior.
Entre los sucesos más destacados del día figura una colisión múltiple registrada a las 17:10 horas en la A-52, a la altura del kilómetro 266, en el término municipal de Melón. El accidente, provocado por el granizo implicó a nueve vehículos y se saldó con cinco personas heridas leves.
En el conjunto de la Comunidad, el mayor número de incidencias se registró en Pontevedra (165) y A Coruña (161), seguidas de Ourense (63) y Lugo (37).
En Pontevedra, los municipios con más avisos fueron Vigo (30) y Pontevedra (22), mientras que en A Coruña destacaron Ferrol (17) y Narón (11). En Lugo, el mayor número de avisos se concentró en Vilalba, con tres incidencias.
El 112 Galicia recuerda la importancia de extremar la precaución, especialmente en los desplazamientos por carreteras del interior, ante la persistencia de condiciones meteorológicas adversas que pueden seguir generando problemas de circulación y situaciones de riesgo.


