lunes. 17.06.2024

Dulce rutina

La amistad, un factor clave de la vida, ese momento donde aparece esa familia que no te toca, la eliges.

Hoy les voy a hablar de unas personas de las cual estoy muy orgulloso, mis amigos. Estos muchas veces no son Iván, ni Adal, ni Jorge. Son estos, o nosotros, porque somos un grupo, porque una vez que pasan los años todo se convierte en una dulce rutina, que cuando no está, deseas que vuelva a aparecer en tu vida.

Porque no quedamos en un punto, se queda en el portal de Jose, y ¿por qué? Porque nos viene bien a todos aunque vivamos en la otra punta del Barco, y además Baiano tiene su propio sitio asignado en el Malecón, cerquita del portal, para aparcar el coche, porque él siempre lo baja.

Las tardes de río en verano son obligatorias a no ser que un WhatsApp con 2 destinos diferentes provoque un debate que siempre suele terminar, de nuevo, a orillas del Sil. El fútbol nos unió, y también forma parte hipotética de nuestras vidas las pocas veces que nos juntamos absolutamente todos durante el curso, que cuando un “venga va, mañana a las 9” todos sabemos que esa frase nunca se cumplirá. No me puedo olvidar de comentar que somos 16 y algunos estudian en Madrid y Vigo, siendo tantos no les cuento cuando queremos ir a Ponferrada o a cenar, nunca sale bien.

Somos así, nosotros no vamos a un bar, directamente vamos al Arco, no busquen explicación, después de tantos años cuando queremos ir a otro lugar terminamos allí inconscientemente. Aunque a día de hoy hay algunas personas diferentes a las de los inicios, no les voy a negar que mi adolescencia al lado de ellos ha sido la mejor que me pudo tocar.

Porque Aarón siempre saldrá con comida y te ofrecerá, aunque salgamos de fiesta, Diego estará en el pueblo, Pobe en algún lugar de la tierra, ah, y a Iago no se le puede discutir del Madrid, él te dirá que sí se puede, pero ánimo. Diferentes pero iguales, así nos ha juntado el destino, gracias señores!

Alejandro Lorenzo

Dulce rutina