Cientos de personas desafían el intenso calor en la tercera edición de la Vilacolor Run de Vilamartín
La tercera edición de la VilaColor Run convirtió a Vilamartín de Valdeorras en una auténtica fiesta de color y deporte. A pesar de las altas temperaturas que marcaron la jornada, cerca de 400 personas participaron en uno de los eventos más esperados del inicio del verano, corriendo, andando, saltando y, sobre todo, disfrutando cubiertos por los característicos polvos holi.
La zona recreativa de O Bañadoiro volvió a ser el centro de una cita que cada año gana más adeptos y que en esta edición presentó importantes novedades. Entre ellas destacó el nuevo recorrido de la carrera y de la andaina, que discurrió por diversas calles del municipio y permitió a los participantes atravesar algunas de las tradicionales cuevas de Vilamartín, añadiendo un atractivo especial a la experiencia.
La programación arrancó a las 17.30 horas con la celebración de la MiniVilaColor, una actividad diseñada para los más pequeños y sus familias. Ya por la tarde, el ambiente fue creciendo hasta llegar a las 20.30 horas, momento en el que todos los participantes se concentraron en la explanada de salida, junto a la macrodiscoteca Pandora.
Allí se vivió uno de los instantes más esperados de la jornada: una espectacular explosión de polvos de colores acompañada por efectos especiales y cañones de color que tiñeron el cielo y a los asistentes en un estallido de alegría.
La jornada incluyó además una multitudinaria master class de zumba dirigida por Rocío, que volvió a congregar a numerosos participantes. Como novedad, los más atrevidos pudieron lanzarse al vacío desde una plataforma de más de doce metros de altura con vistas al río Sil, así como disfrutar de dos grandes colchonetas instaladas en la explanada, que se convirtieron en uno de los principales focos de diversión durante toda la tarde.
La fiesta se prolongó hasta bien entrada la noche y culminó con el espectáculo de fuego de Alba Santalla, encargado de poner el broche final a una jornada en la que deporte, entretenimiento y convivencia volvieron a darse la mano. Una edición que, pese al intenso calor, confirmó el éxito y la consolidación de la VilaColor Run como una de las citas más singulares y participativas del verano en Valdeorras.