Las intensas lluvias provocan inundaciones y cortes en varias puntos de la comarca
O Barco sigue mirando al Sil. El caudal del río a su paso por la villa encadena en los últimos días subidas y bajadas continuas que lo sitúan de forma recurrente entre los umbrales de alerta amarilla y naranja.
El máximo reciente se registró a las 23.00 horas del martes, cuando el Sil alcanzó los 909,82 metros cúbicos por segundo en la estación de aforo de O Barco de Valdeorras. Después descendió hasta marcar un mínimo de 700,59 metros cúbicos por segundo a las 17.00 horas del miércoles, pero apenas una hora más tarde ya había repuntado hasta los 742,69, iniciando de nuevo una tendencia ascendente.
Según la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, las previsiones de lluvia mantienen la incertidumbre sobre la evolución del caudal en las próximas horas.
En la capital valdeorresa, el aumento del nivel del río ha provocado la entrada de agua en algunos garajes y huecos de ascensor y la inundación de las áreas que habitualmente se ven afectadas cuando el Sil supera determinados niveles.
En Sobradelo, río arriba, el agua alcanza la zona de las piscinas naturales.
Vilamartín: daños acumulados y acceso cortado
En Vilamartín de Valdeorras, el alcalde Enrique Álvarez Barreiro resume la situación con un diagnóstico general antes de detallar los daños concretos: «As augas neste momento xa están facendo bastante máis mal que ben».
Las precipitaciones han provocado la caída de muros en distintos puntos, el deterioro de viviendas antiguas y complicaciones constantes en las captaciones de agua. «Todos os operarios do Concello están constantemente nas captacións», explica el regidor.
La turbidez impide garantizar agua en condiciones adecuadas para el consumo, por lo que el Concello recomienda utilizarla únicamente para aseo y evitar su uso para beber o cocinar.
A esta situación se suma el problema en el acceso a San Vicente de Leira. La carretera de emergencia construida hace unos meses y tan útil durante los incendios, ha quedado impracticable. Se trata de una vía provisional de arena que, según el alcalde, «como todo ese espacio é barro, cando se funde por mor das augas acaba arrastrando montaña abaixo».
Su reapertura requerirá una actuación de mayor envergadura cuando las condiciones meteorológicas lo permitan. Por eso, confía en que la Diputación se haga cargo del proyecto y recupere la carretera de acceso a un pueblo ya de por sí muy castigado.
Además, en Córgomo, una avería ha dejado a todo el núcleo sin internet desde hace casi dos semanas.
A Rúa: viales cerrados, agua turbia y desprendimientos
En A Rúa, el Sil se ha desbordado en las zonas más próximas al cauce. La alcaldesa, María González Albert, explica que el núcleo urbano no corre riesgo directo porque el río no discurre tan pegado al centro como en otros municipios, pero sí se han cerrado viales en áreas como A Topeira y O Aguillón. Además, el camino junto al río en la zona de Reza permanece inundado desde hace días
Uno de los principales problemas es la turbidez del agua. En zonas como A Mazaira, Pablo Sexto y Santo Estevo el suministro baja con «bastante turbidez». También en Fontei, Pireira y Coballo se registran incidencias, aunque en menor medida.
La alcaldesa lo resume así: «Isto é imposible, que non para de chover, polo tanto non para de baixar auga con turbidez». Además, se han producido pequeños desprendimientos en viviendas en mal estado, principalmente en zonas no habitadas, y el Concello prepara un bando para requerir a los propietarios el mantenimiento de sus inmuebles.
Con el caudal oscilando entre los umbrales de alerta y las previsiones de nuevas precipitaciones, la comarca continúa pendiente de la evolución del Sil y de las incidencias derivadas de varias semanas de lluvias acumuladas.