Viana do Bolo despeja su presente mientras mira a la mina de Penouta

Viana do Bolo despeja su presente mientras mira a la mina de Penouta
El Concello aprueba por unanimidad la regularización del SAF, el matadero y el campo de fútbol tras años en precario, mientras el proyecto minero avanza con el aval del Gobierno y queda pendiente de la Xunta

El futuro de la mina de Penouta y la regularización de varios servicios municipales marcan la actualidad en Viana do Bolo. Así lo ha confirmado el alcalde, Germán García Ávila, tras una jornada en la que coincidieron una reunión clave sobre el proyecto minero y la celebración el día anterior de un pleno con decisiones relevantes para el municipio.

La mañana dejó una de las noticias más esperadas. El representante en España de la empresa que ha adquirido los derechos de explotación de la mina de Penouta mantuvo un encuentro con el regidor y los grupos políticos locales para trasladar la situación actual del proyecto. Según explica García Ávila, la reunión fue «muy fructífera» y permitió confirmar avances importantes en la hoja de ruta prevista.  

El proyecto ha recibido ya la autorización del Consejo de Ministros para la inversión extranjera, un paso imprescindible al tratarse de capital internacional. Ahora, el siguiente trámite depende de la Xunta de Galicia para comenzar a rentabilidad la licencia de B. El alcalde asegura que este avance genera «todas las esperanzas» en el municipio, donde existe expectación ante la posible reactivación de la actividad minera y la creación de empleo.  

Aunque el desarrollo de la mina supone una perspectiva a medio plazo, el pleno celebrado el día anterior abordó cuestiones más inmediatas y, en palabras del regidor, también «muy importantes». La sesión permitió desbloquear situaciones que llevaban años sin resolverse, algunas de ellas en condiciones precarias.

Uno de los puntos centrales fue la regularización del Servizo de Axuda no Fogar (SAF), que acumulaba cuatro años sin una licitación actualizada. Esta situación había derivado en conflictos laborales, incluyendo una huelga, debido a condiciones salariales y laborales desfasadas. Con la aprobación del nuevo contrato, se introducen mejoras como el cómputo del tiempo de desplazamiento como jornada laboral y una actualización de las retribuciones, demandas históricas del personal.  

Especial relevancia tuvo también la situación del matadero municipal, que llevaba diez años en precario. El alcalde explica que la continuidad del servicio estuvo en riesgo cuando la anterior empresa dejó la gestión, lo que obligó al Concello a habilitar una solución provisional para evitar el cierre. Mantener esta infraestructura se considera clave, al tratarse de un servicio «imprescindible» para los ganaderos de la zona y para el conjunto de la comarca.  

En este sentido, el pleno sirvió para iniciar el proceso de adjudicación definitiva. Se ha abierto un periodo de presentación de ofertas de 13 días naturales, tras el cual se procederá a la concesión del servicio, con el objetivo de garantizar su estabilidad a largo plazo.

Otro de los asuntos tratados fue la tramitación del césped artificial para el campo de fútbol, una actuación que contaba con subvención concedida desde hace dos años pero cuyos trámites no se habían iniciado hasta ahora. La aprobación permite avanzar en un proyecto demandado por el ámbito deportivo local.

García Ávila hace una valoración positiva del pleno, destacando que los acuerdos aprobados por unanimidad responden a necesidades urgentes que llevaban tiempo sin resolverse. «Nos quitamos un peso muy importante de encima», señala, en referencia tanto al equipo de gobierno como a trabajadores y usuarios de los servicios afectados.  

En conjunto, la jornada deja dos líneas claras para el municipio: por un lado, la expectativa de futuro ligada a la mina de Penouta y, por otro, la resolución de problemas estructurales que afectan al día a día de los vecinos. Dos frentes distintos, pero igualmente decisivos para el desarrollo de Viana do Bolo.