La nueva propietaria de Penouta prevé retomar la actividad en septiembre
La mina de Penouta ya tiene despejado el último obstáculo administrativo para cambiar de manos y volver a la actividad. Tras meses de espera, la Xunta ha autorizado la transmisión de los derechos mineros a Energy Transition Minerals (ETM), un paso que permite culminar la operación con la que la compañía australiana asumirá la unidad productiva y los derechos mineros de la explotación situada en Viana do Bolo.
La previsión de la empresa es firmar la adquisición durante la semana del 13 de julio. Jorge Gil, máximo responsable de la empresa en España, explica que el acuerdo con la administración concursal está prácticamente cerrado y que solo falta formalizar la compra de la unidad productiva y los derechos mineros. El precio de adjudicación asciende a 5,2 millones de euros, aunque en la liquidación final se descontarán los gastos que ETM ha asumido durante estos meses para conservar las instalaciones y garantizar servicios esenciales, como el suministro eléctrico, la seguridad o los salarios de los tres trabajadores que subrogar.
Una vez completada la compra, la compañía quiere comenzar cuanto antes a trabajar sobre el terreno. Durante el verano llevará a cabo labores de limpieza, mantenimiento y preparación de las instalaciones, pero sitúa septiembre como la fecha más adecuada para iniciar el aprovechamiento de las escombreras y otros residuos mineros acumulados durante años, conocidos como las “arenas blancas”, con el objetivo de darles una segunda vida industrial. La empresa descarta arrancar esa actividad en agosto por las altas temperaturas y el riesgo de incendios.
Esta primera fase tendrá un impacto laboral limitado, aunque supondrá el regreso de la actividad a la explotación. ETM calcula que serán necesarios alrededor de diez trabajadores directos, además de los tres empleados que asumirá del anterior operador. A ellos se sumará el empleo indirecto generado por empresas auxiliares de la comarca encargadas de servicios como transporte, mantenimiento o seguridad.
La recuperación completa de la actividad minera requerirá todavía nuevos pasos administrativos. Aunque la empresa ya es titular de los derechos mineros, Penotuta está en estos momentos en los tribiunales y todo indica que una futura resolución judicial obligará previsiblemente a tramitar de nuevo la autorización necesaria para explotar lo que se denomina Sección C del yacimiento.
ETM asegura que ese escenario estaba previsto desde el principio y mantiene el calendario con el que trabaja desde que presentó su oferta: mientras avanza esa tramitación, desarrollará la actividad vinculada al aprovechamiento de las escombreras (Sección B) y, una vez obtenida la nueva autorización, el objetivo será comernzar la extracción de mineral y recuperar una explotación de dimensiones similares a la que llegó a emplear a cerca de 129 trabajadores.
Para afrontar ese proceso, la compañía insiste en que cuenta con respaldo financiero suficiente. Según Jorge Gil, ETM dispone de recursos propios para mantener el proyecto durante al menos tres años sin necesidad de recurrir a financiación bancaria, una diferencia que considera clave respecto a la situación del anterior propietario.