Verónica Real abre una nueva etapa profesional: de «Uñas y Belleza Vero» a «Verela Estética»

Tras doce años en las galerías comerciales de O Barco, la emprendedora valdeorresa estrena local, renueva imagen y amplía su apuesta por los tratamientos de estética y cuidado facial

Hay negocios que nacen pequeños y terminan convirtiéndose en un referente. Es el caso del proyecto profesional de Verónica Real, una emprendedora valdeorresa que lleva más de una década vinculada al sector de la belleza y la estética en O Barco de Valdeorras.

Después de doce años desarrollando su actividad en las galerías comerciales de la villa, Verónica ha decidido dar un paso adelante. Lo ha hecho trasladando su negocio a un nuevo local situado en la calle Lauro Olmo, frente a la Administración de Loterías, pero también renovando por completo su imagen de marca.

Atrás queda el nombre de «Uñas y Belleza Vero» para dar paso a Verela Estética, una denominación que refleja mejor la realidad actual de un proyecto que ha crecido mucho más allá de la manicura.

«Necesitábamos un cambio. Fueron muchos años en las galerías, una etapa muy importante de mi vida y de la que guardo muy buenos recuerdos, pero sentía que había llegado el momento de evolucionar», explica.

Mucho más que uñas

Cuando comenzó su andadura profesional, el mundo de las uñas apenas tenía presencia en Valdeorras. La formación especializada era escasa, internet todavía no se había convertido en la principal herramienta de aprendizaje y abrirse camino en un sector prácticamente desconocido suponía todo un desafío.

«Cuando empecé prácticamente no se hacían uñas en O Barco. Había que salir fuera a formarse y buscar información. Hoy todo ha cambiado muchísimo», recuerda.

Durante estos doce años, Verónica ha apostado por una formación continua que le ha permitido adaptarse a las nuevas tendencias y ampliar progresivamente su oferta de servicios.

«El nombre anterior ya no representaba todo lo que hacemos. Además de uñas trabajamos tratamientos faciales, higienes faciales, hidrataciones y otros servicios de estética que cada vez tienen más peso en el negocio», señala.

Ese crecimiento es precisamente el que ha motivado la creación de Verela Estética, un espacio más amplio, luminoso y preparado para seguir evolucionando.

Un sector que ha cambiado por completo

La profesional reconoce que la estética vive una transformación constante. Las modas cambian, las técnicas evolucionan y las clientas demandan cada vez más especialización.

«Hace años predominaban los diseños más recargados y decorados. Ahora se lleva una estética mucho más minimalista y natural. Hay que adaptarse a lo que pide el mercado, aunque siempre intento mantener un estilo propio que identifique mi trabajo», explica en referencia al cambio de tendencia en el mundo de las uñas.

Esa personalidad es precisamente una de las claves que, según muchos de sus clientes, ha permitido consolidar el negocio a lo largo de los años.

Emprender, crecer y profesionalizarse

Durante la entrevista, Verónica también reflexionó sobre una realidad habitual en el sector: el trabajo realizado desde domicilios particulares.

Aunque comprende que muchos profesionales comiencen practicando en casa, considera importante dar el paso hacia la profesionalización cuando la actividad se convierte en un trabajo estable.

«Todos hemos empezado haciendo cosas para familiares o amigos. Lo importante es que, cuando realmente te dedicas a ello, acabes dando el paso y formes parte del tejido empresarial, como hacemos todos los negocios», afirma.

A su juicio, la competencia no es el problema. Lo complicado es competir en desigualdad de condiciones cuando existen actividades que no asumen los mismos costes ni obligaciones que un establecimiento legalmente constituido.

Una clientela que ha crecido con ella

Si hay algo que Verónica destaca por encima de todo es la fidelidad de sus clientas. Algunas llevan más de una década acompañándola en cada cambio de ubicación y en cada nueva etapa profesional. «Hay personas que llevan quince años siguiéndome. Muchas ya forman parte de mi vida y casi de mi familia», reconoce.

Precisamente durante los días previos a la apertura del nuevo local ha recibido numerosas muestras de cariño que le han confirmado que el esfuerzo realizado durante todos estos años ha merecido la pena.

Mirando al futuro

La nueva etapa de Verela Estética llega además con nuevos objetivos. Uno de ellos es potenciar el área de tratamientos faciales, una especialidad en la que Verónica lleva tiempo formándose y que quiere convertir en una de las señas de identidad del centro.

Actualmente trabaja junto a Uxía y ya busca incorporar una tercera profesional al equipo para seguir creciendo.Después de doce años de trayectoria, la emprendedora resume el camino recorrido con una sola palabra. «Gracias».

Una palabra sencilla que condensa más de una década de formación, esfuerzo, cambios y cientos de clientas que han acompañado a Verónica Real desde sus inicios hasta esta nueva etapa que ahora comienza bajo el nombre de Verela Estética.