Tambores y silencio en la procesión del Cristo de la Paz y la Virgen de la Consolación en O Barco

Más de cuarenta portadores participaron en un desfile marcado por el recogimiento, con el destacado encuentro final ante el templo de Santa Rita como momento culminante

El Lunes Santo en O Barco volvió a vivirse con solemnidad  gracias a una de sus procesiones más recientes, instaurada en el año 2023. Aunque en su primera edición únicamente desfiló la imagen del Cristo, en esta ocasión la procesión del Cristo de la Paz y la Virgen de la Consolación recorrió el centro de la villa, consolidándose como una cita destacada dentro de la Semana Santa local.

La comitiva, marcada por el recogimiento, avanzó en un ambiente de profundo respeto, en el que el sonido de los tambores de la parroquia de Viana do Bolo fue el único acompañamiento musical. Unos diez hombres portaron el Cristo “al estilo legionario”, mientras que más de treinta mujeres llevaron a hombros a la Virgen, en una muestra de implicación y devoción creciente. 

 

Uno de los momentos más destacados tuvo lugar en el regreso al templo de Santa Rita. Allí, ambos pasos se cruzaron antes de iniciar la subida por las escaleras, en una escena cargada de simbolismo. Ya en el atrio, la Virgen y el Cristo, frente a frente, comenzaron la maniobra de la “cremallera”, seguida de la reverencia y la levantada.

La sorpresa llegó incluso para el párroco, Jesús Álvarez, quien contempló cómo la Virgen también ejecutaba la levantada, intensificando la conexión con los asistentes. Como broche final, los portadores del Cristo ofrecieron al público una levantada a una mano, repetida en varios momentos y aplaudida por los presentes.