Las rosas de Santa Rita vuelven a florecer en O Barco entre fe, devoción y esperanza
Numerosos devotos de O Barco y de toda la comarca se congregaron este jueves en la plaza del Príncipe para celebrar el día grande de las fiestas en honor a Santa Rita, la santa de las causas imposibles, en una jornada marcada por la devoción, las rosas y la participación multitudinaria.
Desde primeras horas de la mañana, fieles de todas las edades acudieron a la iglesia portando ramos de rosas, símbolo inseparable de Santa Rita de Casia y de una tradición profundamente arraigada en la localidad. Las misas comenzaron a celebrarse a las ocho de la mañana y se sucedieron cada hora en un templo que permaneció abarrotado durante toda la jornada.
La imagen de la santa salió de la iglesia estrenando un nuevo estandarte encargado por la Cofradía, acompañada por la Charanga Os Bercianos y por un nutrido grupo de fieles, entre los que se encontraba una amplia representación de la corporación municipal. La procesión se dirigió hacia la plaza del Concello para continuar después por Marcelino Suárez y Eulogio Fernández hasta llegar a la calle Santa Rita, iniciando posteriormente el recorrido de regreso al templo donde se ofició una concurrida misa.
Uno de los momentos más emotivos de la celebración llegó con la reflexión pronunciada por el párroco de Fontei, Daniel Pérez Quintela, quien recordó la historia de Santa Rita poniendo el foco en el significado de las rosas, el símbolo que ha trascendido por encima de todos los episodios dramáticos de su vida.
El sacerdote evocó la infancia de Rita, marcada por el deseo de ser monja y un matrimonio impuesto; la dureza de una vida familiar atravesada por la violencia, el asesinato de su esposo y la muerte de sus hijos. “Toda su vida fue invierno”, señaló, para explicar después que la rosa representa precisamente la capacidad de florecer en medio del sufrimiento.
La devoción a Santa Rita volvió así a convertir las rosas en el gran símbolo de una jornada de fe popular que cada año reúne en O Barco a cientos de personas llegadas de distintos puntos de Valdeorras para honrar a una santa cuya historia sigue vinculándose a la esperanza frente a las dificultades imposibles.