El pleno de O Barco rechaza la creación de un ecocarril a Vilamartín de Valdeorras
La sesión plenaria de febrero en O Barco volvió a dejar claro el límite entre las propuestas de la oposición y las decisiones que finalmente salen adelante desde el gobierno municipal. Tres mociones —sobre movilidad sostenible, el estado de la N-120 y una cuestión urbanística en la calle Santo Tirso— centraron el debate político de una sesión en la que ninguna de ellas logró prosperar.
La iniciativa que abrió el bloque de mociones fue la propuesta para crear un ecocarril entre O Barco y Vilamartín, presentada por el Bloque Nacionalista Galego y respaldada por el Partido Popular. La moción sumó ocho votos a favor, pero fue rechazada con los nueve votos en contra del PSOE, que defendió la falta de viabilidad del proyecto desde el ámbito municipal.
Durante el debate, el concelleiro del BNG, Xavier Rocha, defendió la necesidad de una senda segura para peatones y ciclistas que permita practicar deporte o desplazarse sin convivir con el tráfico rodado. En ese contexto, cuestionó que este tipo de propuestas se planteen de forma recurrente sin que lleguen a materializarse y comparó la situación con Portugal, donde, según indicó, se aprovechan mejor los fondos europeos para este tipo de infraestructuras.
El Partido Popular apoyó la idea de crear el ecocarril, aunque introdujo matices. Maite Estévez advirtió de que la propuesta carecía de concreción, al no definir aspectos clave como el trazado, el margen del río por el que discurriría la senda o su coste aproximado, elementos que consideró necesarios para poder avanzar en el proyecto.
Desde el equipo de gobierno, Diana Urdangaray recordó que ya se intentó impulsar una senda similar en la zona del Malecón, una iniciativa que no llegó a ejecutarse por la falta de autorización de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, además de por su elevado coste y la necesidad de expropiaciones. Subrayó también que el itinerario propuesto por los nacionalistas afectaría a otros ayuntamientos, como Vilamartín, lo que convierte el proyecto en una actuación de carácter supramunicipal.
El alcalde, Aurentino Alonso, cerró el debate insistiendo en que el Concello de O Barco no tiene potestad para ejecutar infraestructuras fuera de su término municipal, y explicó que, en el caso de Portugal, este tipo de proyectos se desarrollan con mayor facilidad gracias a la existencia de entes supramunicipales que agrupan a varios concellos.
La N-120, en el foco del debate por el estado de las infraestructuras
El pleno abordó también una moción del Partido Popular para instar al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a la revisión, reparación y mantenimiento urgente del viaducto de El Estrecho, sobre el río Sil, en la carretera N-120, una vía clave para la comunicación de O Barco y de la comarca.
La iniciativa, defendida por José Luis Tamayo, reclamaba una inspección técnica integral ante la aparición de fisuras visibles en la estructura, así como la adopción de medidas que garanticen la seguridad y un plan de mantenimiento preventivo para esta carretera estatal, después de la publicación en un medio berciano de la foto con la fisura.
Desde el BNG se apoyó la propuesta y se amplió el debate al deterioro general de las infraestructuras de transporte. En este contexto, se mencionó el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron 46 personas, como un episodio que ha intensificado la preocupación social sobre el estado real de las infraestructuras y los sistemas de mantenimiento, tanto en la red ferroviaria como en la viaria.
El alcalde, por su parte, informó sobre la respuesta dada por los responsables de carreteras, a pesar de ser una infraestructura que depende de León, señalando que no la fisura no entraña ningún riesgo para la circulación ya que fue detectada en 2013 y tras su inspección se determinó que no afecta a ningún punto vital. Aún así, aseguró que está tutelada y los técnicos controlan su evolución. La moción fue finalmente rechazada tras el voto en contra del grupo socialista.
Santo Tirso y el límite entre el debate político y el técnico
La tercera moción debatida, presentada por el Partido Popular, se centró en la rectificación de alineaciones en la calle Santo Tirso y en la corrección de un error detectado en el Catálogo de Protección. Tampoco salió adelante tras la votación del equipo de gobierno.
Durante el debate, tanto el BNG como el PSOE coincidieron en que se trata de una cuestión de carácter técnico que debería abordarse en comisión y con el apoyo de informes especializados. El PP, por su parte, defendió que este tipo de situaciones pueden tener consecuencias directas para los vecinos afectados, especialmente en relación con licencias, obras o afecciones urbanísticas, y reclamó mayor claridad en la información.
Acuerdos económicos y problemas cotidianos tras el temporal
En la parte resolutiva, el pleno aprobó por unanimidad la modificación del Plan Estratégico de Subvenciones 2024-2026 y dio luz verde al reconocimiento extrajudicial de crédito 2/2026, que incluye el pago de 84 justificantes de gasto por un importe líquido de 96.319,51 euros, con los votos a favor del PSOE y la abstención del PP y del BNG.
En el turno de ruegos y preguntas, los grupos de la oposición trasladaron diversas incidencias detectadas tras las intensas lluvias de los últimos días, como problemas de alumbrado público, baches y socavones en distintas calles, ramas en carreteras, la crecida del río en la zona del Malecón o goteras en el pabellón de Calabagueiros. Además, se instó al concello a colocar vallas en lugar de cintas en las escaleras de acceso al Malecón para mejorar la seguridad los días de crecidas. El gobierno municipal tomó nota de las cuestiones planteadas.