El Orfeón Valdeorrés sirve el primer “entrante” musical de la Festa do Botelo
La cuenta atrás para la XXIV edición de la Festa do Botelo de O Barco comenzó oficialmente este sábado 10 de enero con una doble cita clave que marca el pulso de la celebración: por la mañana, la apertura de la venta de entradas, y por la tarde, el concierto del Orfeón Valdeorrés, encargado de dar el pistoletazo de salida a la programación cultural de la Festa do Botelo.
El concierto, enmarcado dentro de la semana cultural previa al tradicional xantar del próximo sábado 17 de enero, que reunirá en el pabellón municipal de Calabagueiros a más de 1.150 comensales, se convirtió en un auténtico “entrante musical”, tal y como lo definieron los propios integrantes del orfeón.
Desde el escenario, el coro quiso agradecer al Concello de O Barco y, en especial, a la Consellería de Cultura, el haber contado con ellos para abrir una semana “cargada de música, cine, teatro y otras propuestas culturales”, cuyo punto culminante será la exaltación del Botelo, uno de los grandes símbolos gastronómicos de la comarca.
Bajo la dirección de José Ramón Mansilla Álvarez, el Orfeón Valdeorrés ofreció un programa variado, en el que predominaron las obras populares gallegas, adaptadas para coro mixto a cuatro voces. Antes de cada interpretación, el director fue introduciendo las piezas y explicando el proceso de adaptación de la música tradicional, en la que la melodía principal se reparte entre las distintas voces mientras el resto aporta armonía y profundidad coral.
Entre las piezas interpretadas destacó la Foliada de Olas, originaria de la zona de Oleiros (A Coruña), con arreglo del compositor gallego Julio Domínguez, así como otras obras del repertorio tradicional que el público reconoció de inmediato. Tampoco faltaron composiciones más recientes, como una obra del propio Mansilla, basada en un poema de Rosalía de Castro, inspirada en una visión poética y simbólica de la muerte y el tránsito espiritual.
Uno de los momentos más celebrados del concierto fue la interpretación de la Oda ao Botelo, con letra de José Luis Folla y música del propio Mansilla, estrenada en 2015 y dedicada al Concello de O Barco por su labor en la defensa de las tradiciones gastronómicas y culturales. La pieza se ha convertido ya en un himno oficioso de la fiesta.
El programa se abrió con cantos populares como Os cregos e os taberneiros, una obra cargada de humor que compara el bautismo religioso con el bautismo festivo, reflejo del ingenio y la ironía de la tradición oral gallega.