Mayayo: vestir una casa para que cuente quién vive en ella

Mayayo: vestir una casa para que cuente quién vive en ella

🏪 Nombre del establecimiento: Mayayo

📅 Año de fundación: 2005

📍 Dirección: Plaza José Otero, esquina con el Malecón, O Barco de Valdeorras

🙋 Quién te atiende: Conchi

Horario: De 10.00 a 13.30 horas. Por la tarde, el horario se adapta a la carga de trabajo y a las necesidades del taller, pudiendo alargarse más allá del cierre habitual en épocas de mayor volumen.

🧾 Sector: Decoración textil y confección a medida

🛍️ Qué ofrece: Mayayo es una tienda especializada en decoración con telas. Alfombras, cortinas, papel pintado, edredones, cojines y todo tipo de elementos textiles para el hogar. Además, cuenta con taller propio, donde se confeccionan cortinas, tapizados, edredones y trabajos a medida, sin externalizar procesos.

🧑‍🤝‍🧑 Para quién: Para cualquier persona que tenga una casa y quiera cuidarla. Da igual la edad: jóvenes, personas de mediana edad o mayores que buscan algo diferente, personalizado y duradero.

🧬 ADN: El trato personal y la confección a medida son la base del negocio. Mayayo no vende soluciones estándar: escucha, asesora y adapta cada trabajo al espacio, al gusto y a la forma de vivir de cada cliente, aportando siempre un punto personal.

🗣️ Hablamos: Conchi abrió Mayayo en 2005, después de haber trabajado previamente en el sector de la decoración. La tienda nació casi de manera natural, como resultado de una trayectoria profesional ligada a los tejidos y al interiorismo. Desde entonces, acumula más de dos décadas de experiencia en un sector que ha cambiado tanto como las formas de vivir las casas.

En estos años, las tendencias han ido y venido. De hogares muy vestidos se pasó a ambientes más minimalistas, con colores neutros y cortinas técnicas. El papel pintado, que parecía olvidado, regresó con fuerza, convertido en piezas casi artísticas que, en algunos casos, se coordinan incluso con las telas. Para Conchi, las modas son cíclicas: lo neutro cansa, el color vuelve, y la casa termina reflejando siempre a quien la habita.

El trabajo artesanal es una parte fundamental del negocio. Tapizar sillones de grandes dimensiones, chaiselongues de varios metros o rescatar piezas antiguas para darles una nueva vida forma parte del día a día. Todo se hace en el propio taller, desde la confección de cortinas hasta los edredones o tapizados, lo que permite un control total del proceso y del resultado final.

Esa forma de trabajar ha llevado los encargos de Mayayo más allá de O Barco. Hay trabajos realizados en Francia, Madrid o Barcelona, muchas veces gracias a clientes locales que viven fuera y recomiendan el trabajo. Conchi conserva incluso la factura de un encargo muy especial, de alguien conocido, que guarda como recuerdo y reconocimiento profesional.

Mayayo no se promociona en redes sociales ni apuesta por la venta online. El negocio crece a través del boca a boca, del trato directo y del “tú a tú”. En un sector marcado por el low cost y la compra rápida, Conchi defiende el valor del mimo: medir en casa del cliente, llevar las telas, aconsejar y acompañar el proceso, algo que internet no puede ofrecer.

A pesar de reconocer que los tiempos son más difíciles que cuando empezó, sigue creyendo en su forma de trabajar. Adaptarse, resistir y seguir haciendo lo que le gusta ha sido siempre su manera de entender el comercio. El nombre del negocio, Mayayo, surgió de forma espontánea, de una palabra que repetía su hijo cuando era pequeño y que acabó dando identidad al proyecto. Desde entonces, la creatividad forma parte también de su vida más allá de la tienda, participando incluso en la elaboración de las carrozas de los Reyes Magos de O Barco.