Luis López: «La IA se cuela en la vida diaria ya la usamos sin darnos cuenta»

La IA se cuela en la vida diaria: «Ya la usamos sin darnos cuenta»
El director de la academia Épsilon de O Barco repasa las inteligencias artificiales más usadas y útiles para el día a día

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa futurista para convertirse en una herramienta presente en casi todas las actividades cotidianas. Lo confirma Luis López, director de la Academia Epsilon en O Barco, quien explica que «ya la utilizamos cada día aunque no seamos conscientes». 

Según comenta, la IA no es tan nueva como parece: «Fue creada en 1956 y, 70 años después, la estamos empezando a usar nosotros». Para López, la clave está en entender que estas herramientas buscan imitar tareas humanas a través de sistemas informáticos avanzados y que su uso es ya masivo gracias a modelos como ChatGPT o Gemini.

Uno de los puntos que más recalca es la forma en la que se interactúa con estas plataformas. «A nosotros no nos enseñaron a preguntar», reflexiona. Por eso insiste en que la IA no funciona como un buscador: «No le haces una pregunta, le das una instrucción con contexto, datos de entrada y la forma en la que quieres la salida. Debe ser específica y muy bien acotada».

Como ejemplo, recuerda una consulta sobre los incendios del verano en Valdeorras: pidió una tabla con las distancias de seguridad y los árboles recomendados alrededor de viviendas y viñedos. La IA generó el contenido al instante, listo para copiar en un documento o presentación.

¿Siempre acierta? «Hay que comprobarlo todo»

López es tajante: confiar ciegamente en la IA no es una opción. «No siempre tiene razón y está demostrado», asegura. Explica que los errores no se deben a fallos del sistema, sino a que extrae contenidos de páginas o leyes que pueden estar desactualizadas o equivocadas. Por eso recomienda pedir que cite fuentes fiables: Xunta, Consellería de Medio Ambiente o documentos oficiales.

Una de las utilidades que más valora es la capacidad de procesar información densa. En la academia utilizan NotebookLM para trabajar con normativa y documentos oficiales. Esta aplicación permite subir PDFs, webs o presentaciones y obtener resúmenes ajustados: «Puedes pedir un resumen de 2.000 palabras del DOGA sobre incendios y, además, que te lo explique de manera más coloquial».

Incluso genera podcasts, vídeos o mapas mentales para adaptar el contenido al formato preferido por cada persona. «Es una ayuda muy importante para estudiar o manejar grandes cantidades de información», explica.

IA para escuchar documentos, crear vídeos o hacer presentaciones

López repasa varias aplicaciones gratuitas o semigratuitas que ya forman parte de su día a día:

  • NaturalReader: permite escuchar documentos en PDF, Word o webs. «Muy útil para aprovechar el tiempo en el coche», comenta.
  • HeyGen: crea vídeos con avatares capaces de sincronizar labios y gestos, cambiar fondos y hablar en varios idiomas.
  • CapCut: genera vídeos a partir de texto.
  • Perplexity AI: responde consultas sin necesidad de revisar múltiples webs, ofreciendo respuestas directas.
  • Gamma: crea presentaciones automáticamente a partir de texto o enlaces.

Estas herramientas combinan opciones gratuitas con suscripciones mensuales. «Las IAs suelen costar entre 12 y 35 euros al mes», señala, recordando además que cada tecnología supone una inversión multimillonaria para las empresas que las desarrollan.

Un futuro inevitable

López reconoce que hay «demasiadas» IAs y que cada usuario tiene que probar varias hasta encontrar la que mejor se adapte a sus necesidades. Pero tiene claro que la inteligencia artificial no va a desaparecer: «Cuanto mejor sepas utilizarla, más la vas a rentabilizar. Y te da una ventaja competitiva».

En la Academia Epsilon ya la incorporan en todas sus formaciones, aunque aún no ofrecen cursos específicos: «Estamos introduciéndola poco a poco para que la gente la conozca y aprenda a elegir la que realmente le sirve».

Puedes escuchar aquí la entrevista completa: