Pleno extraordinario en O Barco para debatir el presupuesto de casi 12 millones de euros
11.986.820 euros es el dinero con el que contará el Concello de O Barco en 2026 para su funcionamiento. Esta cantidad supone un incremento del 2,69 % respecto al año anterior y marca el techo de gasto con el que la administración local afrontará el próximo ejercicio.
Se trata de un presupuesto equilibrado, sustentado principalmente en los recursos propios —impuestos y tasas— y, sobre todo, en las transferencias corrientes procedentes de otras administraciones, que superan los 6,2 millones de euros y representan más de la mitad del total.
En el apartado del gasto, la mayor parte del dinero se destina al funcionamiento del Concello. El capítulo de personal absorbe más de 6,1 millones de euros, alrededor del 51 % del presupuesto, a lo que se suman cerca de otros cinco millones para gastos corrientes, es decir, todo lo necesario para mantener en marcha los servicios municipales, desde suministros hasta mantenimiento o contratos.
Con este reparto, el margen real para inversiones dentro del presupuesto ordinario es limitado. El capítulo de inversiones reales alcanza los 582.200 euros, una cifra que refleja la escasa capacidad de maniobra para acometer grandes actuaciones únicamente con las cuentas iniciales.
A pesar de ello, el Concello prevé desarrollar numerosas obras a lo largo del año. Para hacerlo, recurrirá a mecanismos como el crédito extraordinario y el suplemento de crédito, que permiten incorporar nuevas partidas económicas a lo largo del ejercicio, en muchos casos financiadas con aportaciones de otras administraciones o con fondos ya disponibles.
Entre las actuaciones previstas figuran la mejora de la red de saneamiento del municipio, con una inversión que supera los 2,1 millones de euros; la humanización de la Praza Maior, con 420.000 euros; o las obras en la rúa Xirimil vinculadas al paso bajo la vía del tren, que cuentan con financiación municipal y externa. También se contemplan intervenciones en calles y espacios públicos, como el asfaltado y reparación de vías, mejoras en caminos rurales en zonas como Éntoma o A Veiga de Cascallá, la renovación del alumbrado en Santigoso y Vilanova o actuaciones en la piscina infantil de verano.
En conjunto, la inversión real en actuaciones que el Concello prevé ejecutar a lo largo del año ronda los 6 millones de euros. De esa cantidad, algo más de 2,65 millones serán aportados por el propio Concello, mientras que cerca de 2,58 millones procederán de otras administraciones, como Diputación, Xunta u otros organismos, lo que evidencia el peso de la financiación externa para poder sacar adelante las principales obras previstas.
Este modelo permite mantener los servicios básicos sin recurrir a endeudamiento y, al mismo tiempo, aprovechar financiación externa para acometer actuaciones de mayor envergadura que, de otro modo, serían difíciles de asumir únicamente con recursos propios.