O Barco busca empresa para reparar el colector de Santa Rita tras el hundimiento del terreno bajo Conde de Fenosa

O Barco busca empresa para reparar el colector de Santa Rita tras el hundimiento del terreno bajo Conde de Fenosa
El proyecto atribuye el problema al derrumbe parcial de un pozo y de la conducción de saneamiento, cuyas filtraciones acabaron socavando la calzada y obligaron a restringir el paso de vehículos pesados

El Concello de O Barco ya busca empresa para ejecutar las obras de reparación del colector situado entre la rúa Santa Rita y la rúa Pescadores, en plena avenida Conde de Fenosa, después de que las filtraciones detectadas en la zona provocasen la socavación del terreno y obligasen a limitar el tráfico por el riesgo de hundimiento de la calzada.

La actuación, que sale a contratación con un presupuesto de 48.000 euros y un plazo de ejecución de dos meses, permitirá sustituir el tramo dañado de la red de saneamiento y reparar el terreno afectado bajo uno de los puntos más transitados del casco urbano. El proyecto técnico sitúa el origen del problema en el deterioro del pozo de saneamiento ubicado en la intersección de Conde de Fenosa con Santa Rita y en el mal estado de la conducción que cruza la avenida hacia la rúa Pescadores.

Según recoge el documento, tanto el pozo como ese tramo del colector se encuentran parcialmente derruidos, lo que habría provocado filtraciones continuadas hacia el terreno circundante. Ese lavado del subsuelo acabó generando una cavidad bajo la calzada, con el consiguiente riesgo para la seguridad del tráfico, especialmente en el caso de los vehículos pesados.

La obra consistirá en sustituir la conducción actual de hormigón por una nueva tubería de PVC de 500 milímetros de diámetro, renovar tres pozos de registro, conectar de nuevo las acometidas, sumideros y bajantes existentes, retirar el bombeo provisional instalado por el Concello y reponer después el firme, las aceras y la señalización horizontal.

Aunque el tramo de tubería que será renovado apenas alcanza los 16 metros, la intervención no será sencilla. La conducción discurre a unos tres metros de profundidad y bajo una zona en la que confluyen numerosas infraestructuras subterráneas, entre ellas redes de abastecimiento, gas, telefonía y líneas eléctricas de media y alta tensión.

Por ese motivo, el proyecto prevé que buena parte de la excavación se realice de forma manual y con la zanja entibada, una medida necesaria para trabajar con seguridad, proteger los servicios existentes y evitar nuevas afecciones en una zona ya debilitada por las filtraciones.

El plazo orientativo de ejecución se sitúa en dos meses, aunque dependerá de la adjudicación de los trabajos y del desarrollo de una obra que, pese a su reducida longitud, concentra buena parte de las dificultades propias de intervenir bajo una avenida principal y con el subsuelo atravesado por distintos servicios urbanos.