Así cambiará el tráfico en O Barco con el corte de la N-536

Así cambiará el tráfico en O Barco con el corte de la N-536
Las obras obligarán a reorganizar durante varias semanas la circulación por el centro. Eulogio Fernández absorberá buena parte de las entradas, las salidas se repartirán por el Malecón y la estación y los vehículos pesados tendrán recorridos específicos
 

Entrar y salir del centro de O Barco obligará a cambiar de ruta desde este martes, 15 de septiembre, si se cumplen las previsiones para el inicio de las obras de la travesía de la N-536. La actuación supondrá el corte de uno de los principales ejes de circulación del casco urbano y trasladará durante varias semanas buena parte del tráfico a las calles del entorno.

La Policía Local lleva días preparando una regulación que tendrá en Eulogio Fernández una de sus piezas fundamentales. El inspector jefe, Fernando Lozano, reconoce que los primeros días serán los más complicados y da prácticamente por seguras las retenciones en determinados puntos, tanto por las características de algunas de las calles que asumirán los desvíos como por la coincidencia con el transporte escolar y los desplazamientos a los colegios.

«Los primeros días van a ser complicados», admite Lozano. La previsión es que los trabajos duren entre 20 y 30 días, aunque el plazo dependerá de la meteorología. La intención es comenzar inmediatamente después de las Festas do Cristo para aprovechar el buen tiempo.

El corte afectará a la travesía de la N-536 y obligará a canalizar el tráfico que llega desde A Proba antes de alcanzar el tramo cerrado. La señalización conducirá los vehículos por Castelao hacia Eulogio Fernández, desde donde podrán acceder al centro urbano, al entorno del Concello o continuar hacia Viloira.

En sentido contrario, las salidas se repartirán principalmente entre el paseo do Malecón y el entorno de la estación de ferrocarril y Ramón y Cajal. El dispositivo contempla además recorridos diferenciados para los vehículos pesados y conexiones con la N-120, tanto en dirección Ourense como hacia Ponferrada, tal y como recoge el plano elaborado para regular la circulación durante las obras. 

No todo el ámbito afectado quedará cerrado por completo. Se mantendrá el acceso a determinados garajes y para los vecinos allí donde las obras lo permitan, pero habrá un punto en el entorno del cruce de Pescadores en el que el cierre será total y no podrán circular vehículos. 

También habrá cambios para los autobuses. La Policía Local prevé informar específicamente a los servicios de transporte colectivo y reorganizar los recorridos de aquellos que habitualmente atraviesan el centro, entre ellos los procedentes de la zona de las canteras.

El mapa de circulación, en cualquier caso, no se considera cerrado. Los agentes comprobarán durante los primeros días cómo responde el tráfico y podrán introducir modificaciones allí donde aparezcan problemas. Lozano apunta incluso a la posibilidad de variar los tiempos de apertura de algunos semáforos si resulta necesario para aliviar las acumulaciones de vehículos. 

El nuevo dispositivo llegará prácticamente a continuación del desplegado durante las Festas do Cristo. Durante los festejos, la Policía Local mantuvo servicio las 24 horas, reforzó los acontecimientos de mayor afluencia y cerró progresivamente al tráfico el recinto festivo para preservar la seguridad de los peatones.

Superadas las fiestas, el problema será otro y probablemente más prolongado: conseguir que durante varias semanas miles de desplazamientos cotidianos encuentren acomodo en un O Barco con una de sus principales vías cortada.