Adega Hacienda Ucediños volverá a mostrar sus godellos en la Feria del Vino de Valdeorras
Una copa de godello, un plato de pulpo recién cortado y una clientela que empezaba a preguntar dónde podía conseguir aquel vino fuera de la pulpería. Así empezó, casi sin planearlo, la historia de Adega Hacienda Ucediños, una bodega que este año vuelve a la XXVII Feira do Viño de Valdeorras después de no poder asistir en la pasada edición.
Detrás del proyecto están Marcos y Eladio Santalla, dos hermanos que crecieron entre viñas, cubas y mesas llenas en la Pulpería El Dorado, el negocio familiar de O Barco. Allí, mucho antes de que existieran las etiquetas o los premios, ya había un vino que empezaba a hacerse famoso entre quienes cruzaban la puerta del local. «La gente iba a nuestra pulpería porque quería solamente nuestro vino. Nuestro vino y nuestro pulpo», recuerdan.
Aquel godello no tenía marca ni diseño cuidado. Era simplemente el vino de casa. El que acompañaba las comidas y el que muchos clientes querían llevarse después. La insistencia de quienes lo probaban acabó empujando a la familia a dar un paso más y crear en 2008 una bodega propia dentro de la Denominación de Origen Valdeorras.
Pero la relación de los Santalla con la viña viene de mucho más atrás. «Somos viticultores ya de tercera generación por lo menos», explican. El vino, en realidad, siempre estuvo ahí. Formaba parte de la vida familiar antes incluso de convertirse en un proyecto empresarial.
Los comienzos no fueron sencillos. Tocó buscar mercado, abrirse camino y convencer fuera de Valdeorras. Poco a poco lo lograron. Hoy producen alrededor de 50.000 botellas y prácticamente toda la producción está vendida antes de salir al mercado.
Aun así, Hacienda Ucediños sigue manteniendo un tamaño contenido y una filosofía muy clara. No trabajan con grandes superficies porque prefieren cuidar el producto y crecer sin perder el control sobre lo que hacen. La mayor parte de sus vinos se distribuyen en hostelería y restauración.
La bodega está situada en O Serro (O Barco de Valdeorras), en la calle Ucediños, origen también del nombre del proyecto. Sus viñedos se reparten entre O Barco, Viladequinta y Larouco, una zona que consideran clave para el futuro de la adega.
También tienen muy claro el camino que quieren seguir: apostar por el godello y hacerlo desde la calidad. Han ido reestructurando prácticamente todo el viñedo hacia esta variedad porque consideran que ahí está la esencia de su proyecto. «Nos centramos en eso: godello de calidad».
Ese trabajo les ha valido reconocimientos en concursos nacionales e internacionales, aunque ellos hablan de los premios con naturalidad y sin excesos. Prefieren mirar más hacia el viñedo que hacia las medallas. Quizá porque la filosofía de la casa siempre estuvo marcada por una frase que su padre les repetía constantemente: «Hay que hacer calidad para vender».
Precisamente en homenaje a él elaboran Don Heladio Expresión, una de las dos referencias que llevarán este año a la Feira do Viño. La otra será Hacienda Ucediños Godello joven. Ambos pueden encontrarse también en Pulpería El Dorado, aunque el Expresión solo se sirve en botella.
Los hermanos Santalla ven la feria como algo más que una cita festiva. Para ellos representa la fiesta de toda una denominación y también una oportunidad para que cada vez más visitantes descubran Valdeorras a través de sus vinos. «Cada vez vienen más visitantes de fuera», destacan.
Este fin de semana volverán a estar allí, detrás de la barra de su caseta, sirviendo godellos que nacieron mucho antes de convertirse en una marca. Vinos que todavía conservan algo de aquellos primeros días en los que todo empezaba y terminaba alrededor de una mesa, una familia y una pulpería de O Barco.
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