'Hamnet', o el dolor oculto de Shakespeare

'Hamnet', o el dolor oculto de Shakespeare

Zhao dirige 'Hamnet', un drama sobre la muerte del hijo de Shakespeare. Descubre por qué esta cinta con Mescal y Buckley apunta al Oscar.

La espera terminó para los amantes del cine de época y los dramas intensos. Finalmente llega a la cartelera mexicana Hamnet, la nueva cinta dirigida por la aclamada Chloé Zhao.

Basada en la novela homónima de Maggie O'Farrell que se convirtió en un best-seller mundial, esta producción no es solo otra adaptación literaria; es una exploración visceral del duelo que promete pegar fuerte en la temporada de premios. Protagonizada por Jessie Buckley y Paul Mescal, la película se aleja de la biografía tradicional para imaginar la vida doméstica del dramaturgo más famoso de la historia y, sobre todo, la de su esposa.

Lo que hace que esta película dé tanto de qué hablar no es la fama de William Shakespeare, sino el cambio de foco hacia Agnes (conocida como Anne Hathaway), interpretada por Buckley.

La historia nos transporta al siglo XVI, a un Stratford-upon-Avon lejos del bullicio de Londres, donde la peste bubónica amenaza con desmoronar la tranquilidad familiar. Aquí no vemos al genio de las letras en su pedestal, sino a un padre ausente y a una madre que debe sostener el hogar mientras enfrenta una pérdida devastadora: la muerte de su hijo, Hamnet.

Una mirada íntima al duelo y la ausencia

La narrativa de Hamnet se centra en lo que la historia oficial decidió callar. Si bien los registros históricos sobre la vida privada del Bardo de Avon son escasos, la película aprovecha esos vacíos para construir un relato conmovedor. Paul Mescal, quien da vida a William, comentó recientemente que la cinta funciona casi como un documental emocional sobre el origen de la obra Hamlet. Y es que la tesis central es tan dolorosa como fascinante: ¿fue la tragedia del príncipe danés una forma de expiar la culpa y el dolor por la muerte de su propio hijo?

Mientras William se encuentra en Londres haciendo su chamba en los teatros, Agnes se queda a cargo de los cuidados en casa, una realidad que resuena con fuerza incluso en nuestros días.

La película retrata con crudeza la distancia física y emocional entre la pareja. Agnes, vinculada profundamente con la naturaleza y con una intuición casi mística, se vuelve el corazón de la trama. Zhao, fiel a su estilo visual que ya vimos en Nomadland, utiliza paisajes abiertos y luz natural para enfatizar la soledad de Agnes frente a la tragedia, logrando una atmósfera única.

El acceso a la historia en la era digital

El estreno de Hamnet ha despertado, sin duda, una curiosidad voraz por conocer más sobre los hechos reales detrás de la ficción. Hoy en día, es común que los espectadores corran a sus celulares para investigar biografías, leer reseñas internacionales o buscar documentales relacionados con el tema en plataformas que no siempre están disponibles en nuestra región.

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¿Ficción o realidad histórica?

Uno de los puntos más debatidos por la crítica es la libertad creativa que se toma el guion.

Historiadores como Stephen Greenblatt han sugerido que Shakespeare pudo haber tenido inclinaciones católicas en una Inglaterra protestante, lo que añadiría una capa de complejidad al duelo por su hijo, ya que en esa época estaba prohibido rezar por las almas de los difuntos.

La película toca fibras sensibles al mostrar cómo el arte puede servir de catarsis, sugiriendo que las líneas más famosas de Hamlet (como el “ser o no ser”) podrían no ser tanto filosofía abstracta, como los pensamientos oscuros de un padre que se encuentra destrozado.

Aunque no hay certeza de que la muerte de Hamnet inspirara Hamlet (escrita cuatro años después), la película apuesta todo a esa conexión emocional.

Es un drama que no pide permiso para especular y que, gracias a las actuaciones de Buckley y Mescal, se siente auténtico. Para nuestro público mexicano, que suele conectar profundamente con las historias de familia y sacrificio, Hamnet se perfila como una de esas películas que no se olvidan al salir de la sala. Sin duda, una recomendación obligada para este fin de semana.