A Rúa se vuelca con el compostaje y endurece el control sobre las fincas sin limpiar
A Rúa quiere cambiar la forma en la que sus vecinos gestionan los residuos. Y lo hace empezando por lo más básico: lo orgánico. El Concello acaba de poner en marcha, en colaboración con la organización ecológica Adega, el programa «A Rúa Composta», una iniciativa que busca reducir el volumen de basura y fomentar el aprovechamiento de los restos domésticos.
La alcaldesa, María González Albert, explica que el compostaje «é un dos primeiros puntos onde se pode decidir unha mellor xestión do lixo», especialmente porque gran parte de los residuos que se generan en los hogares son orgánicos.
El programa arranca con la entrega de un centenar de composteros a vecinos interesados, que además contarán con formación y seguimiento. «Non é só dar o composteiro», señala la regidora, sino ofrecer un acompañamiento técnico para resolver dudas y garantizar que el proceso se haga correctamente.
Además, el Concello prevé habilitar dos puntos de depósito de biomasa —restos de poda y desbroce— para evitar que estos materiales acaben en el contenedor convencional. Se trata de una segunda fase que esperan poner en marcha en breve.
La acogida inicial ha sido positiva, aunque con un matiz que preocupa al gobierno local: la escasa presencia de gente joven. «A xente maior ten máis interiorizado este proceso», apunta González Albert, que reconoce la necesidad de implicar a nuevas generaciones. Para ello, el Concello prepara un programa específico con el IES Cosme López para introducir la compostaje comunitaria entre el alumnado.
Aviso a propietarios: limpieza obligatoria de parcelas
Otro de los temas en los que está centrado en estos momentos el Concello es en la prevención de incendios. Por eso, Albert recordó de nuevo una obligación que cada año genera tensiones: la limpieza de fincas. Todas las parcelas deberán estar desbrozadas antes del 31 de mayo, tal y como marca la normativa vigente.
El gobierno local insiste en que no debería ser necesario repetir este aviso, especialmente después de los incendios del pasado año. «Pedimos civismo e colaboración cidadá para que non volva a pasar o que pasou», subraya la alcaldesa.
En caso de incumplimiento, se iniciarán expedientes sancionadores. Las multas pueden alcanzar los 1.000 euros, en aplicación de la legislación autonómica de prevención de incendios forestales.
Durante la entrevista también se puso sobre la mesa una dificultad creciente: encontrar profesionales para realizar los desbroces. Desde el Concello reconocen el problema, aunque recuerdan que no pueden asumir directamente este servicio sin interferir en la actividad privada.
El abastecimiento de agua, en el centro del debate
Otro de los asuntos abordados en los últimos días es la gestión del agua. El Concello de A Rúa, junto a otros municipios como Vilamartín, Petín o Larouco, ha solicitado que el Consorcio de Augas asuma también el abastecimiento, además del saneamiento que ya gestiona.
El objetivo es garantizar un servicio más eficiente ante el aumento de exigencias técnicas y sanitarias. «Os concellos pequenos sufrimos un sobreesforzo moi grande», reconoce González Albert, que confía en que el proceso avance, aunque «vai máis lento do que nos gustaría».
En el plano cultural, el Concello ha programado actividades con motivo del Día del Libro, con visitas escolares a la biblioteca municipal y propuestas específicas para los más pequeños.
Además, el cine municipal continúa con buena respuesta del público, con la proyección de cine infantil de la película de Mario Gálaxy —que suma ya varias semanas en cartelera— y la película española Laponia dirigida al público adulto.
Puedes escuchar la entrevista completa: