A Rúa se rinde al codillo en la XVII edición de su fiesta gastronómica

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A Rúa volvió a celebrar este fin de semana su fiesta gastronómica por excelencia, la Festa do Codillo, que alcanza ya su decimoséptima edición, consolidada como una de las citas más multitudinarias y esperadas del calendario festivo local.

Antes de la comida institucional, el Centro Cultural Avenida acogió el acto de homenaje a la Panadería Tabal y al tren, recordando que en el año 1876 se colocaban las primeras traviesas en la estación de A Rúa, un aniversario muy presente a lo largo de la jornada.

Antes de que los comensales se sentaran a la mesa, la charanga Os Caliqueños amenizó el ambiente, llenando de música y buen humor el antes y el después de la comida. Posteriormente, DJ JLD tomó el relevo y puso la nota musical moderna que acompañó la sobremesa. Además, el CD Rúa se encargó del bar, recaudando fondos para la entidad deportiva de la localidad, y también se vendieron rifas para colaborar con la institución.

El pabellón municipal del área recreativa de O Aguillón fue el escenario del plato fuerte, donde más de 1.300 comensales disfrutaron del protagonista indiscutible de la fiesta: el codillo.

Como es tradición, la salida de los camareros estuvo acompañada de música, aunque con un repertorio renovado. El primer plato, un consomé con picatostes, llegó a las mesas al son de una canción de Andrés do Barro, en guiño al aniversario ferroviario. El plato principal —codillo con grelos, chorizo y cachelos— volvió a estar acompañado por Pretty Woman, manteniendo una de las señas de identidad de la fiesta.

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En la sobremesa, el sorbete de limón al cava de Almendralejo se sirvió con Mi limón, mi limonero de Ray Richardson; la bica y la torta llegaron con Sweet Caroline de Neil Diamond, y el café y los licores pusieron el broche final al ritmo de Morir de amor de Camilo Sesto.

No faltaron representantes institucionales y políticos, entre ellos el director xeral de Turismo, Xosé Merelles; el presidente de la Diputación de Ourense, Luis Menor; los parlamentarios gallegos Ana Pontón, Secundino Fernández e Iago Tabarés, así como los diputados provinciales María del Carmen González y Sherezade Núñez, entre otros.

La jornada estuvo marcada por la diversión y el buen ambiente. Por las risas y la alegría que se vivió, no faltaron los cerditos en todas sus formas: esculturas, peluches e incluso en camisetas, convirtiéndose en un símbolo lúdico de la fiesta. Con música, comida y risas, la Festa do Codillo volvió a demostrar que no solo es un evento gastronómico, sino una cita muy divertida, abierta a toda la familia y a la participación de la comunidad.

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