Valdeorras, sin ambulancia avanzada: el rechazo del PP reaviva la crítica al modelo sanitario
El debate sobre la atención sanitaria en Valdeorras vuelve a encenderse. El rechazo del Partido Popular a la incorporación de una ambulancia de soporte vital avanzado para la comarca ha provocado la reacción del Bloque Nacionalista Galego (Bloque Nacionalista Galego), que denuncia un nuevo agravio hacia este territorio.
El diputado nacionalista Secundino Fernández fue contundente al calificar la decisión como una «inadmisible discriminación». La iniciativa, debatida en el Parlamento gallego, buscaba que la Xunta de Galicia incluyese esta dotación en el próximo concurso de transporte sanitario urgente que prepara el Servizo Galego de Saúde.
Fernández recordó que la situación sanitaria de Valdeorras arrastra problemas conocidos desde hace años. Entre ellos, la falta de pediatras en atención primaria, que deja a unos 2.700 menores sin cobertura, o la ausencia de especialistas en hematología, una reivindicación sostenida por la asociación Asilival.
A estas carencias se suman limitaciones en el Hospital Comarcal do Barco de Valdeorras, donde determinados servicios obligan a desplazamientos a otros centros. El diputado citó la falta de incubadoras, que en su momento obligaba a trasladarse a Ourense para dar a luz, o la necesidad de acudir fuera de la comarca para realizar mamografías.
El BNG también cuestiona decisiones organizativas recientes, como el cierre de centros de salud durante los fines de semana, lo que concentra la atención en el PAC do Barco. A ello se añade la existencia de farmacias de guardia únicamente en O Barco de Valdeorras, lo que obliga a desplazamientos desde otros municipios.
La formación nacionalista enmarca la necesidad de esta ambulancia en las características del territorio: un distrito sanitario que abarca doce municipios y cerca de 32.000 habitantes, con población dispersa y dificultades de acceso. Municipios como Vilariño de Conso o A Veiga presentan densidades muy bajas y comunicaciones complejas, lo que condiciona la respuesta ante emergencias.
El momento, insisten desde el BNG, es decisivo. La Xunta está definiendo el nuevo modelo de transporte sanitario urgente, en el que se determinará el número de ambulancias, su tipología y su ubicación. Por ello, Fernández reclamó que se aproveche este proceso para corregir lo que considera una desigualdad territorial.
La falta de una ambulancia de soporte vital avanzado en Valdeorras vuelve así al centro del debate político, en una comarca que continúa reclamando más recursos para garantizar una atención sanitaria en igualdad de condiciones con el resto de Galicia.