jueves. 03.09.2026

El monte gallego se prepara para vender el CO₂ que consiga almacenar

Galicia ultima un mercado voluntario de créditos de carbono que permitirá obtener ingresos por proyectos certificados que aumenten la absorción de emisiones. La gestión forestal será una de sus primeras vías y la Xunta prevé que la plataforma esté operativa este año
 
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El monte gallego se prepara para vender el CO₂ que consiga almacenar

El monte gallego podrá incorporar una nueva fuente de ingresos a sus aprovechamientos tradicionales: el carbono adicional que consiga almacenar mediante determinadas actuaciones de gestión forestal. La Xunta acaba de adjudicar el desarrollo de la plataforma tecnológica de SICLE CO₂, el sistema voluntario que pondrá en contacto a los promotores de proyectos capaces de reducir o absorber gases de efecto invernadero con empresas, organizaciones o particulares interesados en adquirir esos créditos para compensar sus emisiones. La previsión es que empiece a funcionar este mismo año

La gestión de los montes estará, de hecho, entre las primeras actividades que podrán incorporarse al sistema. El comité técnico trabaja ya en una metodología para certificar las absorciones conseguidas mediante una gestión forestal mejorada que prolongue los turnos de corta, junto a otra destinada a contabilizar el carbono almacenado en productos de madera utilizados en la construcción. 

En el primer caso, retrasar la corta permitiría mantener durante más tiempo el carbono almacenado en la masa forestal y generar créditos por esa diferencia, siempre que pueda demostrarse que la actuación supone una mejora respecto a la gestión habitual. Cada crédito equivaldrá a una tonelada de CO₂ y deberá ser medido y verificado antes de poder comercializarse. El precio no estará fijado de antemano, sino que dependerá de las operaciones entre vendedores y compradores.

El sistema nace, además, con mecanismos de control destinados a garantizar la trazabilidad y evitar algunos de los problemas que han cuestionado los mercados voluntarios de carbono, como la doble contabilización, la falta de reducciones realmente adicionales o el greenwashing. Los proyectos estarán sometidos a validación y verificaciones posteriores y deberán garantizar también la permanencia del carbono almacenado, contemplando posibles pérdidas, entre ellas las provocadas por incendios forestales.

Para realizar ese seguimiento, SICLE CO₂ combinará inteligencia artificial, imágenes satelitales, sistemas de información geográfica, datos multisensor y blockchain. La Xunta considera que el nuevo mercado puede abrir oportunidades económicas y de empleo vinculadas, entre otros ámbitos, al sector forestal y agrario, además de contribuir al objetivo gallego de neutralidad climática en 2040. 
 

El monte gallego se prepara para vender el CO₂ que consiga almacenar