Las ayudas a la aerotermia permiten cubrir hasta el 75% del coste de instalación en viviendas

Aerotermia en una vivienda individual
Iberdrola refuerza los incentivos con un plan propio de hasta 5.000 euros que se suma a las deducciones fiscales y rebajas impositivas

La aerotermia gana impulso en España tras la aprobación de nuevas medidas de apoyo recogidas en el Real Decreto 07/2026, que refuerza las deducciones por eficiencia energética y recupera beneficios fiscales que no se aplicaron en 2025, especialmente en el caso de viviendas en edificios.

Este paquete de incentivos permite reducir de forma significativa el coste de instalación de estos sistemas de climatización sostenibles, considerados clave para avanzar en la transición energética y reducir la dependencia de combustibles fósiles.

Las ayudas contemplan una reducción de hasta el 60% de la inversión en viviendas unifamiliares, con un límite de 9.000 euros, mientras que en pisos la rebaja alcanza el 40%, hasta un máximo de 3.000 euros. A estas medidas se suman bonificaciones fiscales como reducciones en el IBI y el ICIO, además de la bajada del impuesto eléctrico y del IVA de la electricidad.

En este contexto, Iberdrola ha puesto en marcha un programa complementario de ayudas que puede elevar el ahorro total hasta superar el 75% del coste de instalación. La iniciativa incluye descuentos directos, bonificaciones vinculadas al contrato eléctrico y aportaciones derivadas de los Certificados de Ahorro Energético (CAE), en función de las características de la vivienda.

Según los datos manejados por la compañía, el ahorro podría situarse en torno al 80% en viviendas unifamiliares de entre 100 y 200 metros cuadrados, mientras que en pisos de tamaño medio rondaría el 65%.

La aerotermia se posiciona así como una de las alternativas más eficientes para la climatización, con ahorros energéticos que pueden alcanzar el 70% en sistemas de suelo radiante y el 40% en radiadores convencionales. Además, contribuye a reducir la exposición a las fluctuaciones de precios de los combustibles fósiles.

Con más del 40% del consumo energético en España vinculado al calor, la electrificación de este ámbito se presenta como uno de los principales retos para avanzar hacia un modelo energético más sostenible y eficiente.