El acuerdo UE-Mercosur reaviva el debate sobre la protección del sector agrogandeiro gallego
La posible ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur vuelve a situar al sector agrogandeiro gallego en el centro del debate político e institucional. Mientras desde Europa el BNG alerta de las consecuencias “muy graves” que el tratado tendría para la producción cárnica y las pequeñas explotaciones, la Xunta de Galicia insiste en la necesidad de reforzar controles e inspecciones para proteger a los productores y a los consumidores.
La eurodiputada del BNG Ana Miranda subraya que su formación se opone al acuerdo con Mercosur —integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— por el impacto que tendría sobre el sector agrogandeiro gallego, especialmente en ámbitos como la carne, la apicultura o la avicultura, donde predominan las pequeñas explotaciones. A su juicio, el tratado supone una triple amenaza: competencia desleal para los productores, falta de garantías para los consumidores y un riesgo medioambiental derivado de estándares menos exigentes que los de la Unión Europea.
Miranda denuncia además que el Partido Popular rechazó en Bruselas medidas de protección adicionales para el sector. En concreto, el BNG presentó enmiendas para introducir una cláusula de salvagarda que permitiría activar automáticamente medidas protectoras si las importaciones de un producto aumentaban un 5 % en tres años o si su precio de importación caía más de un 5 %. Estas propuestas no prosperaron, lo que, según la eurodiputada, deja a las explotaciones gallegas “sen unha protección efectiva” frente al acuerdo.
Desde el ámbito autonómico, la Xunta de Galicia también ha situado el acuerdo UE-Mercosur como una de sus principales preocupaciones. La conselleira do Medio Rural, María José Gómez, se comprometió esta semana en Ourense a incrementar los controles ante la posible entrada de productos procedentes de estos países y a reforzar la promoción de los productos gallegos, especialmente los de calidad diferenciada. Para ello, avanzó que se citará a representantes de la distribución como parte clave de la cadena de valor.
Durante la reunión mantenida con representantes de la Asociación do Sector Primario de Galicia, Gómez insistió en que las cláusulas de salvagarda son “imprescindibles” para la Xunta y reclamó al Gobierno central un refuerzo de las inspecciones y controles de frontera, competencia estatal. La conselleira reiteró que cualquier producto que entre en España debe cumplir los mismos requisitos sanitarios y de calidad que los exigidos a los productores europeos.
El encuentro forma parte de una ronda de contactos continuados con el sector, que continuará en los próximos días con nuevas reuniones en Lugo y con la convocatoria de la comisión de trabajo sobre la futura Política Agraria Común en el seno del Consello Agrario, donde Mercosur volverá a ser uno de los asuntos centrales.
En paralelo, el BNG recuerda que lleva más de un año alertando de los efectos del acuerdo y trasladando su preocupación tanto a los comisarios europeos de Agricultura y Comercio como en movilizaciones y foros celebrados en Bruselas y en Galicia. El partido advierte del riesgo de desaparición de pequeñas explotaciones si el tratado avanza sin una evaluación suficiente de sus consecuencias para el sector agroganadero gallego.